Dos exguardias de prisión en Nueva York fueron sentenciados en casos separados por delitos graves de pornografía infantil, exponiendo una alarmante vulnerabilidad en el sistema penitenciario y la protección de menores. Los casos, que involucran a Michael Regan y Daniel Dworkin, revelan cómo individuos con acceso a instituciones de seguridad pueden convertirse en depredadores sexuales.
Detalles de los casos
- Michael Regan (43 años): Condenado a 30 años de prisión por producir imágenes sexualmente explícitas de un bebé y coercionar a una niña de 13 años para que le enviara material similar. Regan, quien trabajó en el Departamento de Correcciones de Nueva York (DOCCS) desde 2007, fue arrestado en 2020 tras una investigación del FBI.
- Daniel Dworkin (45 años): Declarado culpable de 128 delitos sexuales contra menores, incluyendo posesión y distribución de imágenes de abuso infantil. Dworkin recibió una sentencia de 1 a 3 años de prisión, aunque los fiscales habían solicitado hasta 7 años, argumentando que la pena no refleja la gravedad de sus acciones.
Contexto y alertas Estos casos se enmarcan en un aumento nacional de delitos sexuales contra menores, facilitado por el acceso a tecnologías digitales. Según el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC), la pandemia aceleró el crecimiento de estos crímenes, con miles de casos reportados anualmente en plataformas como Google Drive y redes sociales.
Recursos para víctimas Si sospechas de abuso infantil, contacta:
- Línea Nacional de Denuncia: 1-800-THE-LOST (1-800-843-5678).
- NCMEC: www.missingkids.org.
Conclusión La condena de Regan y Dworkin subraya la necesidad de fortalecer los controles en instituciones penitenciarias y educar a la sociedad sobre los riesgos del abuso infantil en línea.
















