El dilema de los robotaxis Los vehículos autónomos de Waymo, pioneros en la movilidad sin conductor, se enfrentan a un desafío inesperado: pueden quedar inoperativos si una puerta no se cierra correctamente. Para resolverlo, la empresa ha optado por contratar a repartidores que, mediante aplicaciones como DoorDash, reciben pagos por cerrar las puertas mal ajustadas.
¿Por qué ocurre esto? El sistema de Waymo está diseñado para garantizar la seguridad, pero un detalle tan simple como una puerta entreabierta puede bloquear el funcionamiento del vehículo. Según reportes, en Atlanta, los repartidores reciben notificaciones para acercarse al robotaxi afectado y cerrar la puerta, recibiendo compensaciones que van desde $6.25 hasta $24 por tarea.
Futuras mejoras y dependencia actual Aunque Waymo promete que sus próximas generaciones de robotaxis incluirán puertas con cierre automático, la realidad actual muestra una dependencia humana en aspectos básicos. La compañía también ha utilizado servicios como Honk para resolver estos incidentes en otras ciudades, lo que subraya la necesidad de soluciones más robustas.
Conclusión Este escenario refleja cómo, incluso en tecnologías avanzadas, la intervención humana sigue siendo crucial para garantizar la operatividad.
















