El termómetro marca 103 °F en Lexington Avenue y la calle 119, mientras la comunidad busca sombra, agua y aire acondicionado para enfrentar una intensa ola de calor.
Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Si alguien todavía duda de lo fuerte que está el calor en Harlem, basta con mirar la acera de Lexington Avenue con la calle 119. La escena parece sacada de una película de verano: un huevo sobre el pavimento que da la impresión de comenzar a freírse bajo un sol implacable. Aunque es una imagen ilustrativa, refleja el sentir de miles de residentes que hoy enfrentan temperaturas cercanas a los 103 grados Fahrenheit (39.4 °C).
Las calles del barrio lucen diferentes. Muchos vecinos han optado por permanecer en casa con aire acondicionado, mientras otros buscan refugio en centros de enfriamiento habilitados por la ciudad para protegerse de las altas temperaturas. Los parques y las aceras tienen menos movimiento durante las horas de mayor calor, y quienes salen lo hacen con ropa ligera, pantalones cortos, gorras, botellas de agua en mano y tratando de caminar por la sombra.
Como buena comunidad latina, Harlem también conserva ese espíritu alegre que caracteriza a sus residentes. A pesar del intenso calor, no faltan quienes disfrutan del verano, se refrescan con bebidas frías, helados, jugos naturales y aprovechan la temporada para compartir con familiares y amigos, siempre tomando las debidas precauciones.
Sin embargo, los expertos recuerdan que este tipo de calor extremo puede representar un riesgo serio para la salud, especialmente para los adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas. La deshidratación, el agotamiento por calor y los golpes de calor pueden presentarse rápidamente si no se toman medidas preventivas.
Recomendaciones para enfrentar el calor:
- Mantenerse bien hidratado, incluso sin sentir sed.
- Evitar la exposición directa al sol durante las horas más intensas del día.
- Permanecer en lugares con aire acondicionado o acudir a un centro de enfriamiento si es necesario.
- Usar ropa ligera, de colores claros y protector solar.
- Revisar con frecuencia a familiares, vecinos y amigos envejecientes que vivan solos.
Hoy, más que nunca, el viejo comentario de que “con este calor se puede freír un huevo en la acera” parece cobrar vida en Harlem. La imagen arranca una sonrisa, pero también recuerda la importancia de cuidarnos durante esta intensa ola de calor.
Porque el verano se disfruta más cuando la salud también está protegida.
Imagen ilustrativa inspirada en las altas temperaturas registradas en Lexington Avenue y la calle 119, Harlem, Nueva York.
















