miércoles 4 de noviembre de 2026 19:33 pm
Search
[gtranslate]

¡El despecho no justifica humillar a una mujer! Videos musicales podrían alimentar el ego machista y reforzar conductas vinculadas al feminicidio

Algunos artistas masculinos presentan en sus videos a mujeres supuestamente infieles, besándose o acostadas con otros hombres. Estas imágenes podrían alimentar el orgullo herido, los celos y el sentimiento de posesión en espectadores que atraviesan conflictos sentimentales. Expertos advierten que el machismo y las conductas de control son factores de riesgo de violencia contra la mujer.

Por José Zabala, creador de contenido

Nueva York.– La música es una expresión de amor, sentimiento y libertad artística. Sin embargo, algunas producciones musicales, especialmente las dedicadas al despecho, merecen una profunda reflexión. ¿Por qué ciertos cantantes masculinos aparecen sufriendo por una traición mientras sus videos presentan a la mujer besándose, compartiendo íntimamente o acostada con otro hombre? ¿Es necesario exhibirla como infiel para que el público comprenda el dolor del cantante?

¡Cuidado con el ego masculino herido! Un hombre que atraviesa una separación, siente celos o sospecha una infidelidad podría identificarse con esas imágenes y utilizarlas para reforzar su resentimiento, su orgullo herido o la creencia machista de que la mujer le pertenece. En personas con actitudes posesivas o violentas, estos mensajes podrían contribuir a justificar la humillación, las amenazas y el control sobre su pareja. El feminicidio constituye la expresión más extrema de la violencia contra las mujeres, y debemos combatir las creencias que pueden favorecerlo. Aunque no está demostrado que estos videos aumenten directamente los feminicidios, su posible influencia sobre los prejuicios y las actitudes machistas merece atención.

¿Por qué presentar a la mujer como culpable?

En determinados videos de bachata, baladas y otros ritmos, el hombre canta desconsolado mientras las imágenes muestran a su pareja con otro hombre. El público observa al cantante como víctima de una traición y a la mujer como responsable de su sufrimiento.

Pero ¿qué sucede cuando esas imágenes se repiten constantemente?

Pueden reforzar prejuicios sobre la deslealtad femenina y alimentar la idea de que el hombre tiene derecho a reclamar, controlar o despreciar a su pareja.

La infidelidad no tiene género. Tanto hombres como mujeres pueden sufrir una traición, pero nadie merece ser humillado ni amenazado por una ruptura sentimental.

¿Qué dicen los expertos?

Investigaciones de Jennifer Stevens Aubrey y Cynthia M. Frisby sobre los videos musicales han identificado diferencias en la representación y cosificación sexual de hombres y mujeres.

La Organización Mundial de la Salud también advierte que los comportamientos masculinos de control, las desigualdades de género y las actitudes que justifican la violencia constituyen factores de riesgo de violencia contra las mujeres.

Esto no demuestra que una escena musical provoque un feminicidio, pero sí respalda la necesidad de cuestionar los mensajes que normalizan la posesividad y el desprecio femenino.

Un llamado urgente a las autoridades y productores musicales

Las autoridades culturales, los organismos de protección de la mujer y la industria musical deben prestar mayor atención a los videos que reproducen estereotipos machistas.

No se trata de censurar una canción de despecho ni de prohibir automáticamente una escena ficticia de infidelidad. Se trata de promover producciones responsables, prevenir mensajes que glorifiquen la violencia y actuar conforme a la ley cuando exista incitación a cometerla.

¿Por qué no representar el sufrimiento mediante una despedida, una conversación o los recuerdos de una relación que terminó, sin necesidad de exhibir a la mujer en una situación íntima para desacreditarla?

El talento de un artista debe permitirle expresar su dolor sin convertir a la mujer en objeto de humillación.

Reflexión final: el despecho no puede convertirse en violencia

Los artistas deben comprender que sus videos no solamente entretienen: también transmiten mensajes que pueden influir en las percepciones sociales.

Un hombre puede llorar, sufrir y cantar por una traición. Pero jamás debe interpretar ese sufrimiento como un derecho a controlar, amenazar o castigar a una mujer.

¡El despecho no justifica humillar a una mujer, el ego herido no justifica la violencia y ninguna infidelidad, real o imaginaria, justifica un feminicidio!

La industria musical tiene una responsabilidad cultural: evitar que el sufrimiento amoroso se convierta en una excusa para alimentar el machismo.

Porque una canción puede durar cuatro minutos, pero los prejuicios que refuerza pueden permanecer mucho más tiempo en la sociedad.

ZabalaAlDía.com — La voz que conecta con la comunidad y la diáspora Dominicana.

⸻

Fuentes: Organización Mundial de la Salud (OMS), Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) e investigación de Jennifer Stevens Aubrey y Cynthia M. Frisby sobre representación de género en videos musicales, publicada en Mass Communication and Society (2011).

Vistas: 3

Suscríbete para que recibas a tu Email las Noticias de Hoy calienticas...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

10 + cuatro =

MÁS NOTICIAS