lunes 9 de febrero de 2026 02:34 am
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Bad Bunny convirtió el Super Bowl 2026 en una declaración histórica de identidad latina. La Marqueta del Barrio en East Harlem, Toñita que representa a Loisaida y la canción Un Verano en New York brillaron ante el mundo.

El electrizante show, bautizado por muchos como el “Benito Bowl”, pasará a la historia como una de las producciones más espectaculares y culturalmente significativas del Super Tazón. No

La Marqueta de East Harlem, la bodega del barrio, la familia latina y la bandera puertorriqueña quedaron inmortalizadas ante millones de espectadores. Y en esa tarima global, la cultura latina no pidió permiso: simplemente brilló.

Por José Zabala, creador de contenido

NUEVA YORK. — La legendaria La Marqueta de East Harlem no solo fue recordada: fue elevada al escenario más visto del planeta. Durante su estrambótica y majestuosa presentación en el Super Bowl LX, Bad Bunny —Benito Antonio Martínez Ocasio— convirtió el medio tiempo en una poderosa declaración cultural, histórica y social.

La producción destacó el impacto y los aportes de La Marqueta, mercado emblemático asentado en el barrio puertorriqueño de Nueva York, en el sector de Spanish Harlem, conocido como el barrio hispano de Harlem. Fundado y establecido por la emigración puertorriqueña en los años 40, el mercado simboliza la llegada, el trabajo y la organización comunitaria de miles de familias que hicieron de la Gran Manzana su segundo hogar.

En las pantallas gigantes se proyectaron imágenes del mercado histórico, acompañadas de estampas del barrio: la bodega uno de los centros de abastecimiento más importantes en comunidades como Washington Heights, las pedidas de mano, matrimonios, quinceañeras y partidas de dominó que forman parte del ADN cultural latino.

Un espectáculo con identidad y mensaje

El artista comenzó su presentación con “Tití me preguntó” y repasó éxitos de sus producciones como Un Verano Sin Ti, Debí Tirar Más Fotos y Nadie Sabe Lo Que Va a Pasar Mañana. La producción, de aproximadamente 13 minutos según confirmó Apple Music, mantuvo la tradición histórica del espectáculo de medio tiempo.

Bad Bunny escaló cables eléctricos y ondeó la bandera puertorriqueña mientras interpretaba “Apagón”, en lo que muchos interpretaron como una referencia simbólica a los apagones y al huracán María. Además, el espectáculo hizo mención a países de Latinoamérica, Estados Unidos y Canadá, mientras bailarines sostenían sus banderas en un gesto de inclusión continental.

Entre palmeras, dominó, salsa y escenas del barrio, Benito habló exclusivamente en español ante un estadio repleto, reafirmando la fuerza cultural latina.

Invitados estelares y latinidad en escena

El show contó con invitados de alto perfil. Lady Gaga, vestida de azul, interpretó una versión salsa de “Die With a Smile” y compartió un baile con el artista puertorriqueño. También se sumó Ricky Martin, quien interpretó “Lo que le pasó a Hawaii”, del álbum Debí Tirar Más Fotos. El cuatrista puertorriqueño José Eduardo Santana aportó el toque tradicional.

Entre las celebridades vistas disfrutando del espectáculo estuvieron Pedro Pascal, Jessica Alba, Cardi B, Karol G y Alix Earle.

El artista, ganador reciente de tres premios Grammy, ya había participado brevemente en el Super Bowl 2020 junto a Shakira y Jennifer López. Sin embargo, esta vez fue protagonista absoluto.

Reacciones: orgullo, dignidad y mensaje social

Por su parte, la escritora e historiadora Aurora Flores Hostos expresó: “Sin duda fue un mensaje de amor, de unidad y diversidad. Bad Bunny expone una carta de amor y orgullo a Puerto Rico. Entre palmeras, estampas del barrio, La Marqueta, la bodega, el dominó y la salsa, puso a vibrar a un estadio repleto. Ver a Benito en esa tarima, la más grande del mundo, presentar la Marquesa, la cuna de los puertorriqueños aquí, la conexión con Puerto Rico… ver que toma un trago de Toñita que representa a Loisaida, es un círculo completo. No solamente con Puerto Rico, sino con nuestra historia en Nueva York. Él enseñó al mundo que sí somos un montón.”

El líder comunitario Jaime Vargas calificó el evento como “la mamá de los shows del Súper Bowl”. Señaló que el espectáculo habló sin gritar, sin odio ni consignas, y que en el escenario más visto del planeta el arte logró lo que la política muchas veces no consigue: dignificar al inmigrante. “Somos trabajadores, familias e historia viva de este país. La cultura no se arrodilla, la identidad no se borra y la dignidad no se negocia. Hoy no ganó la rabia; ganó el talento y la diversidad. Viva el espectáculo, viva la cultura y vivan los inmigrantes honorables.”

Por José Zabala, creador de contenido: Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora.

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