Por Jose Zabala
Nueva York.– En un ambiente de profunda fe, reflexión y sentido de pertenencia, la comunidad dominicana en Nueva York celebró una emotiva y multitudinaria misa en honor a la Virgen de la Altagracia en la emblemática Catedral de San Patricio, ubicada en la Quinta Avenida de Manhattan, reafirmando una de las tradiciones religiosas y culturales más significativas de la diáspora dominicana en los Estados Unidos.
La solemne eucaristía contó con la participación del Consulado General de la República Dominicana en Nueva York, encabezado por el cónsul general Jesús Vásquez Martínez, así como la presencia del congresista Adriano Espaillat, el comisionado del Departamento de Transporte de la ciudad de Nueva York, Ydanis Rodríguez, el diputado Cirilo Moronta, además de líderes comunitarios, representantes institucionales y cientos de feligreses que se congregaron para rendir homenaje a la Patrona del pueblo dominicano.


Durante la homilía se destacó la importancia de los valores familiares, sociales y espirituales, haciendo un llamado a rescatar y fortalecer principios fundamentales que con el paso del tiempo se han ido debilitando, pero que continúan siendo esenciales para la convivencia sana, la unidad familiar y el desarrollo integral de las comunidades, tanto en la República Dominicana como en la diáspora.
La misa se desarrolló en un ambiente de recogimiento, oración y esperanza, siendo valorada por los asistentes como una celebración hermosa y profundamente significativa, que reafirma la fe, la identidad cultural y el arraigo espiritual de los dominicanos residentes en Nueva York.
El Consulado Dominicano expresó un especial agradecimiento a su Excelencia Reverendísima Monseñor Joseph Espaillat por auspiciar y oficiar esta celebración, reconociendo su compromiso pastoral y su constante labor en la promoción de los valores cristianos y familiares dentro de la comunidad latina y dominicana.
Cada 21 de enero, los dominicanos devotos del catolicismo conmemoran la advocación de la Virgen de la Altagracia, considerada uno de los símbolos espirituales y culturales más importantes de la República Dominicana. En la ciudad de Nueva York, esta celebración reúne tradicionalmente a cientos de feligreses residentes en la diáspora, consolidándose como un espacio de encuentro, fe e identidad nacional.
Como parte de la organización de esta celebración, el Consulado Dominicano había ofrecido previamente una rueda de prensa en su sede ubicada en el 1501 de Broadway, cuarto piso, en Manhattan, donde se compartieron detalles logísticos y se resaltó la importancia de mantener vivas las tradiciones religiosas que fortalecen los lazos entre los dominicanos en el exterior y su país de origen.
En años anteriores, la misa en honor a la Virgen de la Altagracia ha sido celebrada en la Catedral de San Patricio como un acto abierto al público, con la participación de la Arquidiócesis de Nueva York y el acompañamiento pastoral de obispos y sacerdotes invitados, manteniendo una tradición que ha sido respaldada de manera constante por la comunidad.

La actividad forma parte del calendario comunitario de la diáspora dominicana y cuenta con el respaldo del Consulado General de la República Dominicana, así como con la participación de organizaciones devocionales, entre ellas el Comité Arquidiocesano de la Virgen de la Altagracia, que tradicionalmente colabora en la coordinación de esta ceremonia.
Más allá del rito litúrgico, esta misa se consolida cada año como un espacio de encuentro, unidad e identidad para los dominicanos en el exterior, donde familias, líderes comunitarios y autoridades elevan oraciones por la comunidad, la unidad familiar y la República Dominicana, en un ambiente que conjuga fe, tradición y profundo sentido de pertenencia.
Finalmente, el cónsul general Jesús Vásquez Martínez exhortó a la comunidad dominicana a mantenerse atenta a los anuncios oficiales del Consulado y de la representación del Gobierno dominicano en Nueva York, sobre futuras actividades de interés comunitario y cultural.
Por José Zabala, creador de contenido: Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora.
















