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¿Diezmo u ofrenda? El debate que divide a millones de cristianos: ¿mandato bíblico, acto de fe o interpretación moderna?

Mateo 23:23: Aquí Jesús no condena el diezmo. Lo que critica es que algunas personas cumplían con la obligación económica mientras descuidaban valores fundamentales como la justicia, la misericordia y la fidelidad a Dios. Marcos 12:41-44: Uno de los episodios más conocidos es el de la viuda pobre.  Para Dios importa más la actitud del corazón que la cantidad entregada.

La enseñanza de Jesucristo, el contexto bíblico y por qué este tema sigue generando controversia, especialmente entre los dominicanos

Por José Zabala, creador de contenido

Nueva York.– Pocas palabras generan tanto debate dentro del cristianismo como «diezmo» y «ofrenda». Para algunos creyentes representan un acto de obediencia y gratitud hacia Dios; para otros, se han convertido en un mecanismo que, en determinados casos, puede prestarse a abusos o interpretaciones alejadas del espíritu del Evangelio.

En la comunidad dominicana, tanto en la República Dominicana como en la diáspora, este tema suele provocar intensos debates en iglesias, hogares y redes sociales. La pregunta sigue siendo la misma: ¿qué enseñó realmente Jesucristo sobre el diezmo y la ofrenda?

¿Qué es el diezmo?

El diezmo consiste, tradicionalmente, en entregar el 10 % de los ingresos como una contribución para el sostenimiento del culto religioso.

Su origen se encuentra en el Antiguo Testamento.

Entre los principales textos bíblicos están:

  • Génesis 14:18-20, donde Abraham entrega el diezmo a Melquisedec.
  • Levítico 27:30, donde se establece que el diezmo pertenece al Señor.
  • Malaquías 3:10, uno de los pasajes más citados:

«Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos…»

Este versículo suele utilizarse para invitar a los creyentes a diezmar.

¿Qué es la ofrenda?

La ofrenda es diferente.

No tiene un porcentaje establecido.

Representa un acto voluntario de gratitud, generosidad y amor hacia Dios y hacia el prójimo.

Puede consistir en dinero, alimentos, ayuda material o cualquier recurso entregado libremente.

En el Nuevo Testamento, la ofrenda adquiere un carácter profundamente espiritual.

¿Qué dijo Jesucristo sobre el diezmo?

Jesús habló del diezmo, pero no como el centro de la vida espiritual.

Uno de los textos más importantes aparece en:

Mateo 23:23

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque diezmáis la menta, el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.»

Aquí Jesús no condena el diezmo.

Lo que critica es que algunas personas cumplían con la obligación económica mientras descuidaban valores fundamentales como la justicia, la misericordia y la fidelidad a Dios.

¿Qué dijo Jesucristo sobre la ofrenda?

Uno de los episodios más conocidos es el de la viuda pobre.

Marcos 12:41-44

Jesús observa cómo una viuda deposita dos pequeñas monedas en el templo y afirma que ella dio más que todos los demás porque entregó lo que tenía con sinceridad y confianza.

La enseñanza es clara: Para Dios importa más la actitud del corazón que la cantidad entregada.

Otro pasaje importante es:

Lucas 6:38

«Dad, y se os dará…»

No menciona porcentajes.

Habla de generosidad.

La diferencia fundamental

En términos generales:

El diezmo se relaciona con una práctica establecida en el Antiguo Testamento.

La ofrenda representa una entrega libre y voluntaria inspirada por el amor y la gratitud.

Muchos teólogos consideran que el Nuevo Testamento pone un mayor énfasis en la generosidad voluntaria que en una obligación porcentual.

¿Qué opinan las iglesias?

Opinión de un sacerdote (síntesis)

Un sacerdote consultado para este análisis explica que la Iglesia Católica no obliga a los fieles a entregar un diezmo del 10 %. La Iglesia anima a colaborar con el sostenimiento de la parroquia y las obras de caridad según las posibilidades de cada persona, destacando que la verdadera ofrenda nace del amor a Dios y del compromiso con la comunidad.

Opinión de un pastor evangélico (síntesis)

Un pastor evangélico señala que muchas iglesias consideran vigente el principio del diezmo como una disciplina espiritual y una forma de sostener la obra de Dios. Sin embargo, aclara que nunca debe convertirse en un mecanismo de presión, manipulación o medida del valor espiritual de una persona. La fe, afirma, no puede reducirse a una contribución económica.

¿Por qué el tema genera tanta controversia?

La controversia no surge únicamente por el dinero.

Surge cuando algunos creyentes perciben que determinadas iglesias ponen más énfasis en recaudar recursos que en predicar el Evangelio, acompañar a los necesitados y fortalecer la vida espiritual.

En la sociedad dominicana, donde la fe ocupa un lugar central, muchas personas se preguntan si el énfasis excesivo en las contribuciones económicas puede desviar la atención de los valores esenciales del cristianismo.

También existen iglesias y comunidades religiosas que administran los recursos con transparencia, sostienen programas sociales, ayudan a familias necesitadas, financian misiones, mantienen templos y realizan una importante labor comunitaria. Por eso, no es correcto generalizar.

¿Cómo suele expresarlo la gente?

En la práctica cotidiana se escuchan expresiones como:

  • «Voy a llevar mi diezmo.» (Quienes consideran el diezmo una práctica permanente).
  • «Voy a dar mi ofrenda.» (Quienes enfatizan la entrega voluntaria).
  • «Voy a colaborar con la iglesia.» (Lenguaje frecuente en parroquias católicas).
  • «Lo importante es dar con alegría y de corazón.» (Expresión común entre creyentes de distintas denominaciones).

¿Qué dice la Biblia sobre la actitud al dar?

Uno de los textos más citados es:

2 Corintios 9:7

«Cada uno dé como propuso en su corazón; no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.»

Este versículo resume una de las enseñanzas más importantes del Nuevo Testamento: la generosidad debe nacer de la libertad, no de la obligación.

Reflexión final

Más allá del debate entre diezmo y ofrenda, la Biblia invita a mirar el corazón del creyente. Jesucristo enseñó que la fe auténtica se manifiesta en la justicia, la misericordia, el amor al prójimo y la generosidad sincera.

La discusión sobre el dinero dentro de las iglesias continuará mientras existan interpretaciones distintas de las Escrituras. Sin embargo, el desafío para toda comunidad cristiana es mantener el equilibrio entre la sostenibilidad de su misión y la fidelidad al mensaje del Evangelio.

Porque, al final, la verdadera riqueza del cristianismo no se mide por lo que una persona entrega económicamente, sino por la manera en que vive su fe y sirve a los demás.

Por José Zabala, creador de contenido

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