domingo 30 de noviembre de 2025 17:42 pm
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“¿Existen dominicanos traidores en la diáspora?” Juan Pablo Duarte dejo ejemplo de unidad tras su paso por New York y debemos seguirlo.       

                                                                  

¿Por qué algunos dominicanos promueven agendas que debilitan a su propia comunidad? Unidos somos poder. Divididos somos recuerdo.

“Bajarle el Fuego a la Estufa”: Un llamado urgente a la unidad dominicana en Nueva York

Por José Zabala, creador de contenido: Promoviendo el arte, los símbolos patrios, la cultura y el orgullo dominicano en la diáspora.

Nueva York — La diáspora dominicana ha construido, con décadas de sacrificio, sudor, lucha comunitaria y participación política, espacios de representación que antes parecían inalcanzables. Hoy tenemos líderes electos, poder de voto, presencia económica, voz pública y participación decisiva en decisiones locales y estatales. Sin embargo, junto a ese progreso, también ha surgido un fenómeno preocupante y silencioso:

¿Por qué algunos dominicanos promueven agendas que debilitan a su propia comunidad?

No se trata de señalar rostros, acusar nombres ni levantar linchamientos sociales. El verdadero análisis es más profundo y doloroso. ¿Hay dominicanos traicionando la causa colectiva que por años nos ha costado esfuerzo levantar? Tal vez la pregunta correcta no es quiénes, sino cómo y por qué.

La división interna no nace por casualidad. Tiene raíces:

• intereses personales y ambiciones individuales
• resentimientos políticos y rivalidades acumuladas
• manipulación por parte de grupos externos
• deseos de protagonismo y poder inmediato
• egos que crecen más rápido que la visión comunitaria

Lo preocupante no es la existencia del conflicto, sino lo que provoca: debilita, fragmenta, retrasa y abre la puerta para que otros ocupen el lugar que nos corresponde a nosotros.

Cuando la casa se divide, el enemigo no tiene que entrar: ya está adentro

Las elecciones del 4 de noviembre de 2025 dejaron heridas abiertas en la diáspora. Algunos sectores aún no aceptan los resultados y continúan atacando a dominicanos electos que trabajan por nuestra representación. Esto no es política, es autodestrucción.

Una comunidad que se enfrenta a sí misma pierde poder.
Una diáspora que se hiere desde adentro pierde territorio político.
Un pueblo dividido es un pueblo fácilmente sustituible.

Si no frenamos el fuego, quemaremos lo que tanto nos costó construir

Es momento de bajar pasiones, bajar egos y bajar el fuego a la estufa.
No por conveniencia política, sino por supervivencia comunitaria.

La política es temporal.
Las posiciones se renuevan.
Los ciclos cambian.
Pero la comunidad permanece.

Nueva York no puede ser el escenario donde dominicanos destruyan dominicanos. Somos una sola sangre, una historia, una bandera. Dividirnos es un lujo que no podemos permitirnos.

La unidad es un deber histórico, estratégico y moral

Unidad no significa pensar igual.
Unidad es respetar, debatir con altura, construir puntos en común y defender lo que nos pertenece. La diáspora no avanzó por casualidad: avanzó unida.

Si seguimos atacándonos, corremos el riesgo de perder:

• representación legislativa
• liderazgo político interno
• inversión, credibilidad y progreso
• espacio social, cultural y económico
• la voz que hemos ganado con años de lucha

Propuesta: Un Gran Foro de Agenda Dominicana Unida

Para evitar un descalabro futuro, propongo un encuentro amplio, público y necesario:

Foro de Unidad de la Diáspora Dominicana en Nueva York

Integrado por:
✔ líderes electos · ✔ empresarios · ✔ iglesias
✔ juventud · ✔ cultura · ✔ comunidad organizada
✔ prensa · ✔ voces independientes y emergentes

Un solo objetivo:
Proteger el poder dominicano en Nueva York y proyectarlo hacia el futuro.

Que el debate reemplace el chisme.
Que la propuesta supere el ataque.
Que el amor por la patria pese más que el ego personal.

Voces que reflejan el sentir del pueblo

Rosa Martínez – Washington Heights
“Hay que bajar el fuego. Un país dividido no camina. Y aquí todos somos dominicanos.”

Pedro Vargas – Bronx
“Lo ganado nos costó demasiado. No lo regalemos por orgullo ni por rabia.”

Carla Hidalgo – Queens
“Unidad no es coincidencia, es decisión. Y este es el momento de decidir.”

Mensaje final

No existe traidor más peligroso que aquel que destruye la casa desde adentro.
No existe pérdida más grande que entregar el futuro por ego o resentimiento.

Si queremos preservar poder, respeto y representación, debemos actuar hoy.

La historia juzgará si fuimos arquitectos de unión
o responsables de una caída anunciada.

Este es el momento de bajarle el fuego a la estufa, respirar, escuchar, pensar y unirnos.

Unidos somos poder.

Divididos somos recuerdo.

Evidencia de que Duarte pasó por EE. UU.

  • Duarte emigró por un tiempo a Estados Unidos siendo joven: según sus biografías, en 1829 viajó a Norteamérica  hay versiones que indican que entró por Providence (Rhode Island) y de allí se dirigió a Nueva York. Allí estudió inglés y otros conocimientos básicos.
  • Fue parte de su formación intelectual antes de continuar luego a Europa.

Así que sí, hay consenso entre historiadores de que pasó una etapa formativa en EE. UU., y Nueva York está entre los posibles lugares donde vivió  aunque los registros no siempre coinciden en detalles como duración exacta.

 Pero: no hay certeza de que viviera por largo tiempo o se estableciera en Nueva York

  • Las fuentes históricas no señalan que haya residido de manera permanente en Nueva York. Luego de esos estudios tempranos, viajó a Europa (España, Francia, etc.) para continuar su formación.
  • Su vida adulta, sus luchas independentistas, su exilio y sus últimos años los pasó en otros países principalmente Venezuela.

Por ende, aunque existió una estancia en Estados Unidos incluyendo posiblemente Nueva York eso no implica que “viviera” allí como lo hizo en Santo Domingo, Caracas o durante sus años de universidad y exilio.

 Su legado en Nueva York: un homenaje, no un hogar

  • En Manhattan existe un parque llamado Duarte Square, en el barrio de Greenwich Village / Hudson Square, dedicado a su memoria: allí hay una estatua con su figura.
  • También en Manhattan un tramo de una avenida fue designado con su nombre como homenaje simbólico. Estos espacios son tributos de la comunidad dominicana y de NYC a Duarte no evidencia de residencia permanente.

Sí vino a Nueva York… pero no vivió allí de forma estable

Se puede afirmar que:

  • Juan Pablo Duarte pasó por Estados Unidos siendo joven, y muy posiblemente estuvo en Nueva York durante esa estancia.
  • Esa etapa fue breve, formativa y temporal.
  • Su vida posterior con educación en Europa, luchas independentistas, exilios y muerte en Venezuela no incluye una residencia prolongada en Nueva York.
  • Lo que hoy existe en NYC son homenajes simbólicos: monumentos, calles y plazas en su honor, no “su casa”.

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