Por José Zabala, creador de contenido
Washington Heights, Nueva York – En el marco de la conmemoración de la Semana Santa, la Iglesia de la Encarnación y el grupo Emaús vivieron una jornada cargada de fe, reflexión y compromiso comunitario durante la representación del tradicional Vía Crucis. Uno de los momentos más impactantes fue protagonizado por Jaime Vargas, reconocido en Nueva York como “La Voz de los Envejecientes”, quien interpretó el papel de Poncio Pilato, dejando un mensaje profundo que tocó el corazón de todos los presentes.
Jaime Vargas, católico activo del grupo Emaús de la Iglesia Encarnación en Washington Heights, utilizó su participación para reflexionar sobre la injusticia que representó la condena de Jesucristo, un hombre inocente. Destacó que este hecho histórico no solo debe verse como un evento del pasado, sino como una realidad que sigue afectando a la humanidad en la actualidad, donde muchas veces la injusticia social prevalece sobre la verdad.
“Interpretar a Pilato me hizo comprender la responsabilidad de nuestras decisiones. Muchas veces, por presión o temor, podemos fallar en hacer lo correcto. Este papel me permitió reflexionar sobre la importancia de actuar con justicia, fe y conciencia en nuestra vida diaria. Invito a todos a no ser indiferentes, a defender la verdad y a acercarse más a Dios”, expresó Vargas durante su intervención.
Asimismo, hizo un llamado claro y directo a la comunidad a no seguir a Cristo solo en fechas específicas, sino a vivir su mensaje de manera permanente. Enfatizó que Cristo debe resucitar cada día en cada persona, en cada familia y en toda la comunidad, como guía espiritual para construir una vida más justa, sana y llena de fe.
Vargas también exhortó a una mayor integración de la comunidad en la iglesia, destacando la importancia de participar activamente en las actividades religiosas como una vía para fortalecer los valores, fomentar la unidad y alcanzar el milagro de la fe en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Su mensaje no solo fue una reflexión sobre el papel que interpretó, sino una invitación a la transformación personal y colectiva, recordando que la fe no es un acto momentáneo, sino un estilo de vida que debe vivirse todos los días.
La participación de Jaime Vargas reafirma el impacto que tienen estas representaciones religiosas en la comunidad, no solo como tradición, sino como una herramienta poderosa para generar conciencia, fortalecer la fe y promover valores que contribuyen al bienestar espiritual y social de todos.
















