Y si me preguntan qué diría ese José Zabala de 90 años, la respuesta sería sencilla, pero profunda: “No te enfoques solo en vivir bien hoy… vive de forma que tu vejez no sea una carga, sino un testimonio.”
Porque, al final, nadie quiere llegar viejo… hasta que entiende que envejecer es la mayor victoria de la vida.
Si algún día llego a esa edad, quiero que mi historia hable por mí. Que mis hijos, mi esposa Isolda, mis nietos, mis familias y las personas queridas por mí, si Dios los permite, y mi comunidad puedan decir que valió la pena. Que no fue en vano. Que hubo propósito. Que hubo entrega y que Jesucristo resucitó en mí, y pude llegar a esta edad para dejar este mensaje y gocé del perdón de todos.
Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Nadie quiere llegar viejo… hasta que la vida te obliga a pensarlo. Hasta que entiendes que envejecer no es una derrota, sino un privilegio que no todos alcanzan. Esta imagen no es solo una proyección del futuro; es una conversación honesta conmigo mismo. Es mirarme a los 85 o 90 años, si Dios me lo permite, después de haber vivido, luchado, construido y dejado huellas.
Podría parecer un final triste: un hombre mayor, en silencio, con el peso del tiempo reflejado en su rostro. Pero no. Sería, más bien, el resultado de una vida vivida con propósito. Una vida bendecida por la gracia de Dios, con errores y aciertos, pero con una misión clara: servir, comunicar, orientar y representar a mi gente a través de Zabala Al Día .Porque el verdadero éxito no es evitar la vejez… es llegar a ella con dignidad.
Hoy, más que nunca, debemos prepararnos para ese momento, si es que llegamos. Vivimos en tiempos donde la calidad de vida se ve afectada por la inflación, el alto costo de los servicios básicos y los recortes en programas sociales que impactan especialmente a los envejecientes. En Estados Unidos, la esperanza de vida ronda actualmente los 76 a 77 años, con variaciones según el estado, el acceso a salud y las condiciones socioeconómicas. Esto significa que llegar a los 85 o 90 años ya no es solo cuestión de tiempo… es una carrera contra las circunstancias.
Por eso, el mensaje es claro: hay que vivir con conciencia del futuro. No solo trabajar para el presente, sino construir para la vejez. Prepararse emocional, espiritual y económicamente. Cuidar la salud. Fortalecer la familia. Crear un legado que trascienda más allá de las redes sociales, más allá de la fama momentánea. Porque cuando el cuerpo se debilita, lo único que queda es lo que sembraste en los demás.
Por José Zabala, creador de contenido: Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora
















