El primer factor es la comodidad. Cocinar requiere preparación, tiempo y limpieza. Durante un partido decisivo, muchos aficionados no quieren abandonar el televisor ni correr el riesgo de perderse un gol.
El segundo elemento son las reuniones. Un pedido que normalmente sería para una persona puede transformarse en una orden para cuatro, seis o diez invitados. Esto eleva el valor promedio de la compra y favorece alimentos como pizzas, hamburguesas, pollo frito, alitas, tacos, empanadas, sándwiches, refrescos y postres.
Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Mientras las selecciones compiten por levantar la Copa Mundial de la FIFA 2026, fuera de los estadios otro sector está celebrando importantes resultados económicos: la industria de la comida a domicilio.
Los primeros informes publicados durante el torneo muestran que los partidos han provocado aumentos considerables en los pedidos de restaurantes, supermercados y establecimientos de comida rápida. En algunos mercados, el crecimiento ha sido moderado; en otros, especialmente durante encuentros nocturnos o partidos de las selecciones locales, la demanda ha llegado a duplicarse.
Las cifras disponibles todavía no constituyen un estudio académico mundial definitivo. En su mayoría proceden de millones de transacciones procesadas por compañías de pagos, aplicaciones de reparto y empresas de investigación del consumidor. Sin embargo, ofrecen evidencia suficientemente sólida para concluir que el Mundial está modificando temporalmente los hábitos de alimentación y consumo de millones de aficionados.
Square confirma el impacto económico en Estados Unidos
Una de las evaluaciones más amplias fue realizada por Square, plataforma de pagos utilizada por numerosos restaurantes, bares y pequeños negocios en Estados Unidos.
Square analizó millones de transacciones efectuadas entre el 11 y el 27 de junio de 2026, período correspondiente a la fase de grupos del Mundial. Los resultados mostraron que los ingresos de bares y cervecerías aumentaron un 8% frente a los períodos utilizados como referencia.
Las operaciones realizadas entre las 10:00 de la noche y la 1:00 de la madrugada crecieron un 20.2%, demostrando cómo los horarios de los encuentros extendieron el consumo más allá de las horas tradicionales.
El crecimiento fue todavía mayor en algunas ciudades vinculadas directamente con el torneo. Boston registró un incremento de 28% en el volumen de transacciones de bares y cervecerías; Filadelfia, 23%; Seattle, 21.8%; y el mercado de Nueva York y Nueva Jersey, 18.5%.
Esto no significa que todos los restaurantes de esas ciudades aumentaron sus ventas en esos mismos porcentajes. Las cifras corresponden específicamente a los establecimientos que procesaron sus operaciones mediante los sistemas de Square y a las categorías estudiadas por la compañía.
Dentro de los bares y cervecerías, los pedidos de comida aumentaron 13.6%. Las hamburguesas crecieron 11.6%; las bebidas sin alcohol y los cócteles sin alcohol, 11.8%; los refrescos, 11.1%; y la cerveza, 8.8%. Los restaurantes de servicio completo registraron un aumento de 3.5% en sus transacciones, mientras los negocios de servicio rápido crecieron 3.1%.
Los datos confirman que el efecto mundialista no se limita a la venta de bebidas alcohólicas. Familias, jóvenes y grupos que observan los encuentros también aumentan el consumo de comidas rápidas, refrescos y opciones sin alcohol.
Just Eat: Inglaterra impulsa los pedidos hasta en horarios de madrugada
En el Reino Unido, Just Eat informó que los pedidos realizados antes y durante los partidos de Inglaterra aumentaron un promedio de 16% en comparación con los mismos períodos de la semana anterior.
Los encuentros de la selección inglesa estuvieron entre los días de mayor actividad para la plataforma durante 2026.
El caso más llamativo ocurrió durante el partido entre Inglaterra y México, disputado a las 2:00 de la madrugada en horario británico. Los pedidos aumentaron 129% durante las horas previas y mientras se desarrollaba el encuentro.
Los aficionados se abastecieron de comidas y refrigerios para poder mantenerse despiertos y disfrutar del partido sin abandonar sus hogares.
Esta cifra demuestra que la importancia del partido puede superar las costumbres tradicionales de consumo. Una hora en la que normalmente muchos restaurantes tendrían poca actividad se convirtió en una ventana comercial extraordinaria.
Just Eat también había observado en torneos anteriores que las finales disputadas durante la noche pueden producir efectos al día siguiente. Después de las finales de las Eurocopas de 2020 y 2024, los pedidos de desayuno aumentaron aproximadamente 40%, según datos citados por la compañía antes del Mundial.
Argentina encabeza el crecimiento dentro de Delivery Hero
Delivery Hero, grupo propietario de marcas como PedidosYa, Glovo, Foodora, Foodpanda y otras plataformas internacionales, examinó el comportamiento de sus usuarios entre el 24 de mayo y el 28 de junio de 2026.
La empresa comparó el período anterior al torneo, comprendido entre el 24 de mayo y el 10 de junio, con la fase de grupos desarrollada entre el 11 y el 28 de junio.
Argentina presentó un aumento de 11% tanto en órdenes de restaurantes como de supermercados. Paraguay registró un crecimiento total de 8%; Noruega, 7%; España, 5%; y Marruecos, 3%.
En Paraguay, los pedidos de supermercado aumentaron 16% y los de restaurantes 7%. En España, las órdenes de comida mediante Glovo subieron 6%. En Marruecos, las compras de supermercado a través de la misma plataforma también crecieron 6%.
Delivery Hero aclaró que su análisis, presentado parcialmente de manera recreativa para relacionar pedidos y resultados deportivos, no permite predecir qué selección ganará el torneo. No obstante, sí demuestra que los grandes acontecimientos deportivos generan momentos concentrados de demanda.
Otro dato interesante fue el aumento de 10% en las propinas promedio registradas en los mercados estudiados durante las primeras etapas del Mundial. Esto podría reflejar mayor generosidad durante las celebraciones, órdenes grupales de mayor tamaño o una valoración especial del trabajo de los repartidores durante períodos de alta demanda.
Corea del Sur y Noruega muestran el efecto de los horarios
Los horarios poco habituales no impidieron el crecimiento de los pedidos.
Antes del partido entre Corea del Sur y República Checa, las órdenes registradas por Woowa, empresa perteneciente a Delivery Hero, aumentaron 90%. Los pedidos de pollo frito llegaron a multiplicarse casi por diez, pese a que el partido se disputó durante horas de la mañana en Corea.
Durante el primer partido de Noruega, celebrado a las 2:00 de la madrugada, Foodora entregó más de 4,000 hamburguesas y 851 pizzas. La actividad entre la medianoche y las 6:00 de la mañana aumentó 32%.
Estos ejemplos confirman que los aficionados modifican temporalmente sus horarios de sueño, alimentación y compra para seguir a sus equipos.
El entretiempo se convierte en una ventana comercial
El momento exacto en que se realizan los pedidos también ha cambiado.
Durante el partido entre España y Arabia Saudita, Glovo registró su punto de mayor demanda a las 7:00 de la noche, precisamente durante el descanso del encuentro. Las hamburguesas y las pizzas fueron los platos más solicitados durante la fase de grupos, seguidas de productos destinados a preparar comidas pequeñas para compartir.
Este comportamiento tiene una explicación sencilla: durante los primeros 45 minutos, el aficionado evita apartar la mirada del televisor. Cuando llega el descanso, aprovecha esos 15 minutos para completar una compra, pedir más bebidas o solicitar comida adicional para el segundo tiempo.
Para los restaurantes, ese comportamiento representa un enorme desafío. Una gran cantidad de órdenes puede entrar simultáneamente y exigir preparación, empaque y despacho en pocos minutos.
El hogar se consolida como el gran palco del Mundial
Los estudios de audiencia ayudan a explicar el crecimiento de los deliveries.
Una encuesta de Numerator sobre el Mundial de 2026 encontró que 71% de los aficionados estadounidenses planeaba ver los partidos en su propia casa, solos o acompañados por miembros de su hogar. Otro 25% esperaba ver al menos algunos encuentros en viviendas de familiares o amigos.
Una investigación separada de Attest indicó que 68% de los seguidores estadounidenses consideraba su hogar como el lugar principal para observar el torneo. Dos terceras partes de los espectadores esperaban compartir los encuentros con al menos otra persona.
Entre los productos preferidos para ver los partidos aparecieron los refrescos, mencionados por 53% de los encuestados; la pizza, por 48%; y los snacks, por 43%.
La relación es directa: cuando millones de personas convierten sus salas y apartamentos en pequeños centros de reunión, aumenta la necesidad de ordenar alimentos fáciles de repartir, transportar y consumir frente al televisor.
¿Por qué aumentan tanto los deliveries?
El primer factor es la comodidad. Cocinar requiere preparación, tiempo y limpieza. Durante un partido decisivo, muchos aficionados no quieren abandonar el televisor ni correr el riesgo de perderse un gol.
El segundo elemento son las reuniones. Un pedido que normalmente sería para una persona puede transformarse en una orden para cuatro, seis o diez invitados. Esto eleva el valor promedio de la compra y favorece alimentos como pizzas, hamburguesas, pollo frito, alitas, tacos, empanadas, sándwiches, refrescos y postres.
También influyen los horarios. Muchos partidos coinciden con el almuerzo o la cena, mientras otros se celebran durante la madrugada debido a las diferencias horarias entre Norteamérica, Europa, Asia y otras regiones.
El cuarto factor es la promoción comercial. PedidosYa desarrolló la campaña “Si hay gol, hay cupón”, que ofrecía descuentos cuando anotaban determinadas selecciones. La compañía también informó la venta de seis millones de paquetes de figuritas Panini mediante su plataforma.
Foodora, Glovo, Just Eat, Uber Eats, Grubhub y otras compañías han lanzado descuentos, paquetes futbolísticos y promociones vinculadas con los resultados. Uber Eats incluso desarrolló una campaña internacional alrededor de la idea de que nadie quiere cocinar mientras se disputa un partido importante.
Nueva York y Nueva Jersey también participan en la fiebre
El área de Nueva York y Nueva Jersey, sede de varios partidos y de la final del 19 de julio, registró un incremento de 18.5% en las transacciones de bares y cervecerías procesadas por Square durante la fase de grupos.
La ciudad también promovió ofertas especiales en más de 900 restaurantes y bares de los cinco condados, con menús y promociones de 26 dólares relacionados con el Mundial.
Además de quienes asistieron a los establecimientos, miles de residentes siguieron los partidos desde apartamentos, negocios, oficinas y reuniones familiares, generando oportunidades para restaurantes dominicanos, mexicanos, colombianos, argentinos, ecuatorianos, brasileños, españoles y de otras comunidades.
Para los pequeños negocios, el Mundial representa una oportunidad para captar nuevos clientes. Sin embargo, aprovecharla requiere personal suficiente, menús simples, empaques apropiados y tiempos de preparación realistas.
No todo el dinero se queda en los restaurantes
El aumento de ventas no significa necesariamente que todos los negocios estén obteniendo grandes beneficios.
Los restaurantes deben pagar ingredientes, empleados adicionales, empaques, promociones y comisiones a las aplicaciones. También pueden enfrentar reclamaciones cuando un pedido llega tarde, incompleto o frío debido al exceso de demanda.
Los repartidores cargan con una parte importante de la presión. Deben movilizarse rápidamente, enfrentar tráfico, calor, lluvia, calles cerradas y grandes concentraciones de personas alrededor de estadios y zonas de aficionados.
Uber Eats advirtió a restaurantes y consumidores que durante el Mundial podían producirse retrasos debido a zonas de aficionados, cierres viales y restricciones de acceso en las 16 ciudades sede.
Por eso, una noche con muchas órdenes puede ser positiva en ventas brutas, pero no siempre ofrece el mismo margen de ganancia para cada establecimiento.
Un impulso que alcanza a toda la economía
El impacto del Mundial se extiende más allá del delivery.
Un análisis difundido en el Reino Unido estimó que el partido de cuartos de final entre Inglaterra y Noruega podía generar alrededor de 493.6 millones de libras esterlinas en actividad económica adicional.
De esa cantidad, aproximadamente 280 millones corresponderían al comercio minorista y 105 millones a bares, restaurantes y otros negocios de hospitalidad. Los pedidos de alimentos y bebidas para consumir en el hogar formaron parte de ese movimiento comercial.
Estas cantidades son estimaciones económicas, no ventas confirmadas exclusivamente por aplicaciones de reparto. Aun así, ilustran el tamaño del ecosistema comercial que se activa alrededor de un solo partido importante.
El desafío ambiental de tantos pedidos
El crecimiento del delivery también multiplica el uso de bolsas, recipientes, vasos, tapas, cubiertos y servilletas desechables.
No existe todavía una cifra pública y verificable que permita determinar cuántas toneladas de basura fueron generadas exclusivamente por los pedidos a domicilio durante el Mundial de 2026. Tampoco sería correcto atribuir al delivery toda la huella ambiental del torneo, porque esa medición incluye vuelos, transporte terrestre, construcción, energía, hospedaje y operaciones de los estadios.
Sin embargo, es razonable concluir que un aumento tan concentrado de pedidos produce una mayor cantidad de empaques. Restaurantes y plataformas tienen la oportunidad de reducir ese impacto eliminando cubiertos innecesarios, utilizando materiales reciclables o compostables y permitiendo que el consumidor indique si necesita servilletas, pajillas o utensilios.
También corresponde a los clientes separar correctamente los residuos y evitar ordenar cantidades excesivas que terminen convertidas en desperdicio alimentario.
El Mundial crea ganadores dentro y fuera del terreno
Las cifras de Square, Just Eat y Delivery Hero demuestran que la Copa Mundial de 2026 está transformando temporalmente la manera en que las personas comen, compran y celebran.
En Estados Unidos, los bares y cervecerías aumentaron sus ingresos; en Inglaterra, algunos horarios produjeron incrementos superiores al 100%; en Argentina, los pedidos de comida y supermercado crecieron 11%; y en Corea del Sur, la demanda previa a un solo partido aumentó 90%.
No todos los países, ciudades o restaurantes obtienen los mismos resultados. El efecto depende de la popularidad de cada selección, el horario, la etapa del torneo, las promociones, las condiciones económicas y la disponibilidad de repartidores.
Pero la tendencia general es evidente: mientras los jugadores buscan goles dentro del campo, las plataformas de delivery, los restaurantes y los comercios intentan anotar los suyos desde las cocinas, las aplicaciones y las calles.
El Mundial de Fútbol 2026 no solo está llenando estadios. También está llenando carritos digitales, bolsas de entrega, mesas familiares y cajas registradoras en distintas partes del mundo.
Fuentes consultadas
Los principales datos utilizados en este artículo proceden de Square, Delivery Hero, Just Eat Takeaway, Numerator, Attest, Uber Eats y reportes económicos publicados durante el Mundial de 2026. Las estadísticas empresariales son preliminares, pueden estar sujetas a ajustes y representan las operaciones observadas dentro de cada plataforma, no necesariamente la totalidad del mercado mundial.

















