Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– El reconocido fotógrafo, diseñador gráfico y creativo dominicano Manuel Sierra protagonizó uno de los momentos más divertidos del NSA Trade Show 2026, organizado por la National Supermarket Association (NSA) en Nueva Jersey.
Durante una actividad recreativa del evento, Sierra sorprendió a los presentes al anotar un espectacular gol desde larga distancia, desatando una gran ovación y los aplausos de empresarios, expositores e invitados que asistían a la feria.
Con una amplia sonrisa y en medio del entusiasmo, Manuel Sierra expresó: ”¡Me siento como Messi!”, provocando risas y celebraciones entre quienes presenciaron la jugada.
El NSA Trade Show es la feria comercial anual de la National Supermarket Association, una de las organizaciones más influyentes de la industria de supermercados independientes en Estados Unidos. El evento reúne a propietarios de supermercados, distribuidores, fabricantes, suplidores y representantes de importantes marcas para presentar nuevos productos, establecer relaciones comerciales y conocer las últimas tendencias del sector.
Para quienes conocen a Manuel Sierra, su precisión con el balón tiene una explicación. Durante su juventud practicó fútbol mientras estudiaba en el Instituto Politécnico Salesiano de Santo Domingo, donde desarrolló habilidades deportivas que, décadas después, volvió a demostrar en un ambiente muy diferente.
Nacido en Barahona, República Dominicana, Sierra emigró a Nueva York en 1974 y ha construido una sólida trayectoria de más de cinco décadas como fotógrafo, diseñador gráfico y creativo. Fue propietario del reconocido Sierra Photo Center en el Alto Manhattan y más adelante fundó Sierra Graphics LLC, destacándose por su trabajo en fotografía artística, publicidad y diseño gráfico. También ha sido reconocido por su exposición “Fotorgasmos – Desde Mi Ventana”, inspirada en los paisajes del río Hudson.
Considerado una de las figuras de mayor trayectoria dentro de la comunidad dominicana en Nueva York, Manuel Sierra volvió a demostrar que el talento también puede expresarse fuera de los estudios fotográficos y las salas de exposición. Esta vez, con un balón en los pies, recibió el reconocimiento espontáneo de todos los presentes y, por unos minutos, vivió la emoción de sentirse como una estrella del fútbol.
















