Palear nieve no debe convertirse en una visita al hospital. La nieve pasa. Las lesiones pueden quedarse.
“El mayor peligro no es el frío, sino el sobreesfuerzo repentino. Personas que pasan la mayor parte del año con actividad física moderada, de pronto realizan un trabajo intenso que eleva la presión arterial, acelera el ritmo cardíaco y sobrecarga la espalda baja. Esto puede desencadenar desde contracturas severas hasta eventos cardíacos.”
Por José Zabala creador de contenido.
New York: Después de más de ocho días de una fuerte tormenta invernal, la nieve en muchas zonas de la ciudad ya no es polvo ligero: se ha convertido en una capa compacta, pesada y endurecida por el frío, el hielo y el paso del tiempo. En vecindarios como Washington Heights, es común ver aceras bloqueadas, vehículos prácticamente enterrados y residentes intentando abrirse paso con una pala… muchas veces sin preparación física ni técnica adecuada.
Lo que parece una tarea cotidiana puede convertirse en un riesgo serio para la salud.
El esfuerzo físico que muchos subestiman
Palear nieve endurecida no es lo mismo que retirar nieve fresca. Requiere:
• Mayor fuerza en brazos, espalda y piernas
• Movimientos repetitivos de torsión del tronco
• Levantamiento de peso irregular y húmedo
• Exposición prolongada al frío intenso
Este conjunto puede provocar fatiga extrema, dolores musculares agudos, estrés cardiovascular y otras complicaciones médicas, especialmente en adultos mayores o personas con condiciones preexistentes.
Opinión de un experto en salud
Un médico de atención primaria consultado para este tema advierte:
Entre los síntomas más comunes tras palear nieve dura:
• Dolor lumbar y cervical
• Inflamación en hombros y muñecas
• Mareos y falta de aire
• Palpitaciones y dolor en el pecho
• Calambres musculares
• Estrés físico y mental
La voz de la comunidad
Residentes consultados coinciden en la dificultad:
• “Pensé que era como siempre, pero esta nieve está como cemento. Terminé con un dolor que no me deja dormir.”
• “Duré dos horas tratando de sacar el carro. Al final tuve que pedir ayuda.”
• “Uno quiere limpiar su frente, pero el cuerpo no responde igual con este frío.”
¿Por qué ahora es más peligroso?
Tras varios días:
• La nieve se compacta y pesa más
• Se forma una capa de hielo por debajo
• La pala rebota y obliga a hacer más fuerza
• El riesgo de resbalones aumenta
Es una combinación perfecta para lesiones.
Soluciones prácticas y seguras
Sin buscar culpables, la clave está en la prevención y la prudencia:
Antes de palear
• Realizar estiramientos de espalda, brazos y piernas (5–7 minutos)
• Usar guantes térmicos y botas antideslizantes
• No salir en ayunas ni deshidratado
Durante el trabajo
• Palear en pequeñas cantidades, no cargar la pala llena
• Hacer pausas cada 10–15 minutos
• Mantener la espalda recta y usar las piernas para levantar
• Evitar movimientos bruscos de torsión
Mejor alternativa cuando la nieve está dura
• Usar sal o productos derretidores primero
• Esperar que el hielo ceda antes de forzar la pala
• Pedir ayuda a vecinos más jóvenes o contratar el servicio si es posible
Un llamado a la conciencia comunitaria
En una ciudad solidaria, también es momento de apoyarnos. Jóvenes ayudando a envejecientes, vecinos colaborando entre sí y tomando decisiones responsables para evitar emergencias médicas innecesarias.
Palear nieve no debe convertirse en una visita al hospital. La nieve pasa. Las lesiones pueden quedarse.
Por José Zabala, creador de contenido: Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora.
















