martes 28 de abril de 2026 10:52 am
Search

Si el ron, la cerveza, el whisky, el vodka ni el brandy me emborrachan… ¿qué hago?

Por José Zabala, creador de contenido. Nueva York.– En cada coro, en cada cumpleaños, en cada juntadera dominicana, siempre aparece el mismo personaje: el que bebe, brinda, repite… y nada. Ni se le mueve un pelo. Mientras los demás ya están “en alta”, él sigue como si estuviera tomando agua de coco.

Y ahí viene la gran pregunta existencial del barrio:

“¿Pero a ti no te sube eso?”

Porque seamos claros… en la cultura dominicana, más que beber, lo que mucha gente busca es ese “puntico”, ese nivel donde la risa fluye más, la música suena mejor y hasta el más serio se vuelve filósofo.

Pero… ¿qué pasa cuando no llega?

¿Es resistencia o es mente fría?

Algunos lo ven como un superpoder. Otros como una tragedia social.

“Ese no se emborracha ni con gasolina”, dice el coro.

Pero la realidad es más compleja.

Hay personas que tienen mayor tolerancia al alcohol por factores físicos, genéticos o simplemente por costumbre. Pero también hay algo mental: hay quienes no se sueltan fácilmente, no pierden el control y, aunque beban, su actitud no cambia tanto.

En otras palabras:

no es que no les haga efecto… es que no lo demuestran igual.

Opinión experta: no todo es subir, también es saber bajar

El especialista en conducta social y consumo responsable, Dr. Mendoza, explica:

“El alcohol no afecta a todas las personas de la misma manera. La tolerancia puede variar por peso, metabolismo, frecuencia de consumo y hasta estado emocional.

Pero hay algo importante: buscar emborracharse como objetivo puede ser riesgoso. El disfrute no debe depender del nivel de alcohol, sino del entorno y la experiencia”.

El experto también advierte algo clave:

“Si una persona siente que necesita ‘subir más’ para disfrutar, puede estar asociando el bienestar únicamente al alcohol, y eso es una señal de alerta”.

Voces del coro: los que no se emborrachan

Luis, 38 años (El resistente del grupo):

“Yo bebo de todo, pero nunca pierdo el control. Me relajo, sí, pero nunca llego a ese punto. Ya me resigné… soy el chofer oficial del coro”.

María, 32 años (La consciente):

“Antes me preocupaba porque no me ‘subía’ como a los demás. Después entendí que no necesito eso para disfrutar. Yo bailo, río y gozo igual”.

🔹 José, 45 años (El veterano):

“Eso es costumbre. Cuando uno tiene años bebiendo, el cuerpo se adapta. Pero te digo algo: el que más aguanta, más tiene que cuidarse”.

Entonces… si no te emborrachas, ¿qué haces?

Aquí viene el mensaje claro, jocoso pero serio:

* No todo el mundo tiene que “subir” para disfrutar

* No te compares con el coro

* No aumentes la cantidad buscando el efecto

* Aprende a disfrutar el momento, no el nivel de alcohol

* Y si eres el que no se emborracha… ¡felicidades! eres el más confiable del grupo

Porque al final, el verdadero “high” no está en la botella…

está en la música, en la risa, en la gente y en el momento.

Conclusión estilo Zabala

Si el ron, la cerveza, el whisky, el vodka y el brandy no te emborrachan…

quizás no es que te falte alcohol…

quizás te sobra control.

Y en estos tiempos… eso vale oro.

Por José Zabala , creador de contenido: Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora

Vistas: 0

Suscríbete para que recibas a tu Email las Noticias de Hoy calienticas...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

14 − cuatro =

MÁS NOTICIAS