El dólar estadounidense cerró este jueves en RD$60.30 para la venta, según datos oficiales del Banco Central de la República Dominicana, marcando un nuevo repunte frente al peso dominicano. Este aumento, que contrasta con los RD$59.78 registrados el día anterior, se enmarca en un contexto de alta volatilidad global, impulsada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Analistas económicos coinciden en que la combinación de incertidumbre geopolítica, el alza del petróleo y las decisiones de la Reserva Federal de EE.UU. son los principales factores que están presionando el tipo de cambio en el país.
Causas del aumento del dólar en República Dominicana:
- Impacto directo del conflicto en Irán: La guerra en Oriente Medio ha generado un shock de incertidumbre en los mercados financieros globales, llevando a los inversores a buscar refugio en activos seguros como el dólar. El conflicto, que ya ha dejado más de 1,200 muertos en Irán y ha desestabilizado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, ha provocado un aumento del 4% en el precio del petróleo WTI, superando los 77.8 dólares por barril. Este encarecimiento del crudo tiene un efecto directo en la demanda de divisas en países importadores de petróleo como República Dominicana, donde el alza en los combustibles presiona la balanza comercial y, por ende, el tipo de cambio.
- Política monetaria de la Reserva Federal de EE.UU.: Las decisiones de la Reserva Federal de mantener tasas de interés elevadas para controlar la inflación en Estados Unidos han fortalecido el dólar a nivel global. Esto, sumado a la expectativa de un fortalecimiento adicional de la moneda estadounidense hacia finales de 2026, ha contribuido a la depreciación de monedas emergentes, incluyendo el peso dominicano. Según informes del Banco Central, la depreciación acumulada del peso en lo que va del año es de 1.9%, una cifra menor en comparación con otros países de la región, pero que refleja la presión externa.
- Demanda estacional y precautoria de divisas: El primer trimestre del año suele registrar una mayor demanda de dólares por parte de las empresas importadoras, que requieren divisas para la reposición de inventarios y el pago a proveedores. Este factor, combinado con la demanda precautoria de los agentes económicos ante la incertidumbre global, ha acelerado el ritmo de depreciación del peso dominicano.
Efectos en la economía dominicana:
- Presión inflacionaria: El alza del dólar y del petróleo amenaza con encarecer las importaciones, especialmente de bienes esenciales como combustibles, alimentos y materias primas. Según el economista Henri Hebrard, por cada dólar que aumenta el precio del crudo, la factura petrolera del país se incrementa en 78 millones de dólares anuales. Si el barril supera los 100 dólares, como advierten algunos analistas, el Estado dominicano podría enfrentar un gasto adicional de hasta 20,000 millones de pesos en subsidios, muy por encima de lo presupuestado para 2026.
- Impacto en el comercio y los consumidores: El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), Iván García, advirtió que un incremento en los precios del petróleo tendría un efecto inmediato en la tarifa eléctrica y los costos operativos del comercio, lo que se traduciría en un aumento de los precios de la canasta básica. Esto afectaría directamente el poder adquisitivo de los consumidores y la competitividad de las empresas locales.
- Riesgo para la estabilidad macroeconómica: El Ministerio de Hacienda había proyectado un déficit fiscal global de 3.2% del PIB para 2026, con un superávit primario de 0.5%. Sin embargo, el alza del dólar y del petróleo podría desbalancear estas metas, obligando al Gobierno a destinar más recursos a subsidios y afectando la sostenibilidad fiscal. Según el informe de UBS Financial Services, el déficit por cuenta corriente podría rondar el 2-2.5% del PIB, una cifra manejable, pero que requiere monitoreo constante.
Perspectivas a futuro: El Banco Central y el Gobierno dominicano han reiterado que el país cuenta con reservas internacionales sólidas (superiores a 16,100 millones de dólares, equivalentes a más de seis meses de importaciones) y mecanismos de cobertura para mitigar el impacto de la volatilidad externa. Sin embargo, los analistas coinciden en que, si el conflicto en Irán se prolonga, República Dominicana podría enfrentar un escenario de estanflación, con bajo crecimiento y alta inflación, similar al observado durante la crisis energética de 2022.
















