Las empresas pondrán más que nunca el foco en el bienestar de sus empleados, para evitar que incurran en el “quiet cracking”, es decir que cumplan con su trabajo, pero se sientan mental y emocionalmente desconectados, sufriendo agotamiento y falta de motivación, según Mark Dixon, director ejecutivo de IWG.
El bienestar laboral frena el quiet cracking: empleados que siguen cumpliendo con su trabajo, pero se sienten mental y emocionalmente desconectados.
El bienestar laboral frena el quiet cracking: empleados que siguen cumpliendo con su trabajo, pero se sienten mental y emocionalmente desconectados.EFE/ Spaces/Wig
Agencia EFE/ Daniel Galilea/ Listín Diario
22/02/2026 00:00 | Actualizado a 22/02/2026 00:00
El mundo está cambiando a un ritmo sin precedentes, y el trabajo es uno de los ámbitos donde ese cambio se manifiesta con más intensidad y mayores repercusiones en nuestra vida diaria.
“En 2026, las empresas se enfocarán más que nunca en sus empleados, como su principal activo y como una inversión estratégica, mientras que ganarán protagonismo la productividad, la rentabilidad y el bienestar de los equipos humanos”, según presagian los conocedores del mercado laboral.
Dentro de esta tendencia, se consolidará el modelo híbrido (unos días con presencia en la oficina, y otros en remoto o teletrabajo) y flexible en lo referente al lugar dónde se trabaja, según IWG, plataforma mundial especializada en nuevos espacios de trabajo.
Perfil de la transformación laboral.
“Las mejoras continuas en la tecnología, incluida la IA y los nuevos enfoques de formación y desarrollo, serán impulsores clave de la productividad, el compromiso y la fidelización de los empleados”, según presagia Mark Dixon, fundador y director ejecutivo de IWG (www.iwgplc.com/en-gb).
Las empresas evolucionan del modelo de oficina central única hacia redes de oficinas flexibles y espacios de trabajo cercanos al lugar de residencia.
Las empresas evolucionan del modelo de oficina central única hacia redes de oficinas flexibles y espacios de trabajo cercanos al lugar de residencia.EFE/ Spaces/Wig
Esta evolución “permitirá a las empresas crear una fuerza laboral y un entorno de trabajo preparados para el futuro y que impulsen el crecimiento del negocio”, según Dixon.
Para este especialista “seguiremos observando un cambio fundamental en la geografía del trabajo, cuyo centro de gravedad continuará desplazándose hacia las comunidades locales y los nuevos formatos de espacios de trabajo”.
“Los notables avances en las tecnologías ‘en la nube’, el análisis de datos y los programas informáticos para videoconferencia, esenciales para posibilitar un trabajo híbrido eficaz, hacen que los trabajadores ya no necesiten desplazarse largas distancias a diario”, de acuerdo con este experto.
“Las innovaciones tecnológicas continuarán avanzando en los próximos años y reforzarán y potenciarán la flexibilidad en cuanto a la ubicación del lugar donde se trabaja”, enfatiza Dixon.
En el caso concreto de IWG “la creciente demanda de un trabajo más localizado ha llevado a que la mayoría de los nuevos centros que está abriendo esta compañía se sitúen en el corazón de las comunidades locales, en suburbios y zonas rurales, permitiendo a muchas personas en todo el mundo decir adiós a los largos desplazamientos diarios”, recalca Dixon.
“La realidad es que la productividad y el compromiso de los empleados con la empresa, así como la atracción y retención de talentos, dependen cada vez más de cómo, cuándo y con quién se colabora, y no tanto del lugar físico en el que se trabaja”, explican desde IWG, que describe a continuación, las principales tendencias que marcarán el futuro del trabajo en 2026.
La IA, nueva compañera de trabajo.
La IA se integrará de forma habitual en el día a día de los equipos de trabajo híbrido, como un ‘copiloto’ laboral permitiendo automatizar tareas administrativas, optimizar agendas y facilitar el acceso al conocimiento, liberando tiempo para el trabajo creativo y la toma de decisiones, según IWG.
Adelantan que este cambio está impulsado por la colaboración intergeneracional, ya que la mayoría de los empleados de la generación Z ya están ayudando a compañeros de mayor edad a utilizar esta tecnología, lo que ha incrementado la productividad y ha abierto nuevas oportunidades de negocio
La IA se integra en el trabajo diario como apoyo a la productividad, reduciendo tareas administrativas y liberando tiempo para actividades de mayor valor.
La IA se integra en el trabajo diario como apoyo a la productividad, reduciendo tareas administrativas y liberando tiempo para actividades de mayor valor.EFE/ Spaces/Wig
Redes de oficinas en vez de una central única.
Las empresas están adoptando modelos de trabajo híbrido más estructurados y descentralizados, y “en lugar de exigir la presencialidad en una única sede central, los empleados podrán trabajar desde distintas oficinas cercanas a su lugar de residencia o desde redes de espacios flexibles”, adelantan.
Estas redes de espacios de trabajo ofrecerán una experiencia cercana a la de un ‘hotel boutique’, incluyendo servicios de conserjería, propuestas gastronómicas de calidad y un diseño sensorial orientado a que el empleado se sienta a gusto, integrando trabajo, socialización y bienestar, enfatizan.
Destacan que este enfoque reduce los desplazamientos innecesarios, mejora la conciliación de la vida laboral y personal y refuerza el compromiso de los equipos humanos, sin renunciar a la colaboración presencial cuando es necesaria.
Certificaciones en aptitudes específicas, en auge.
Según IWG, en el futuro cercano “las trayectorias profesionales estarán cada vez más definidas por las habilidades que por los títulos académicos, y los trabajadores híbridos tenderán a acumular microcertificaciones (credenciales breves y centradas en competencias específicas), en vez de depender exclusivamente de titulaciones tradicionales o evaluaciones anuales.
“Las empresas respaldarán esta tendencia mediante plataformas de aprendizaje bajo demanda, lo que facilitará la creación de reservas de talento más ágiles y una mayor movilidad interna basada en competencias transferibles”, puntualizan.
Satisfacción laboral para frenar el ‘crujido silencioso’.
Se prevé que en 2026 aumente el “quiet cracking” o ‘crujido silencioso’, consistente en “empleados que permanecen en su trabajo, cumpliéndolo pero sintiéndose mental y emocionalmente desconectados, lo que puede conducir al agotamiento y falta de motivación”, mientras que será probable que algunos lo dejen al sentirse infravalorados o excesivamente controlados.
Para hacer frente a esta situación, las empresas reforzarán las políticas de bienestar y flexibilidad, incorporando ‘well-tech’ (tecnologías para sentirse bien) como dispositivos para medir el estrés, recordatorios de salud mental basados en IA y programas de bienestar más participativos, vaticinan.
Directivos con experiencia especializada.
A medida que atraviesan la incertidumbre económica, cada vez más empresas utilizarán el ‘talento directivo fraccionado’, compuesto por ejecutivos que aportan experiencia especializada de forma parcial o enfocada en proyectos, según IWG.
Este modelo permitirá a las compañías acceder a liderazgos estratégicos más flexibles, sin asumir los costes de estructuras tradicionales, en un momento en el que a la mayoría de los directores ejecutivos (CEOs) y financieros (CFOs) les preocupa el impacto de la inestabilidad macroeconómica y ya están reduciendo costes operativos, apuntan.
El lugar de trabajo ofrecerá una experiencia cercana a la de un hotel boutique, con servicios de conserjería, propuestas gastronómicas de calidad y un diseño orientado al bienestar.
El lugar de trabajo ofrecerá una experiencia cercana a la de un hotel boutique, con servicios de conserjería, propuestas gastronómicas de calidad y un diseño orientado al bienestar.EFE/ Spaces/Wig
El trabajo, cada vez más cerca de casa.
Según IWG, la ‘ciudad de 15 minutos’ (modelo urbanístico que busca que los residentes puedan acceder a sus servicios esenciales, en un máximo de 15 minutos caminando o andando en bicicleta desde su hogar) evolucionará desde la adaptación de barrios existentes hacia nuevos entornos diseñados ‘desde cero’ para integrar trabajo, vivienda, ocio y vida la comunidad.
El trabajo híbrido hará viables estos nuevos ecosistemas urbanos, ya que los profesionales optarán por vivir y trabajar en entornos locales, con los que podrán mantener una relación más estrecha,
mientras que las empresas descentralizarán su presencia, permitiendo ahorrar sumas considerables al año al reducir la necesidad de desplazamientos largos, según destacan.
Oficinas por días: tendencia en ascenso.
Las ‘oficinas por días’ se consolidarán como una solución ideal para el trabajo híbrido, ofreciendo espacios profesionales bajo demanda, sin compromisos a largo plazo, según las previsiones.
Estas soluciones permitirán cubrir necesidades puntuales de concentración o colaboración laboral, manteniendo altos estándares de confort y bienestar, aseguran
Las nuevas prioridades laborales de la generación Z.
En 2026, la generación Z (nacidos desde finales de la década de 1990 hasta principios de la década de 2010), consolidará su influencia en el mercado laboral, priorizando el bienestar, la salud mental, la flexibilidad horaria y el sentido del propósito.
En un contexto de envejecimiento de la población y escasez de talento, comprender las expectativas de los integrantes de esta generación será clave para poder mantener la competitividad empresarial, según concluyen las previsiones de IWG.
















