Los principales hospitales de Nueva York, como Mount Sinai, NewYork-Presbyterian y Montefiore Medical Center, enfrentan uno de sus mayores desafíos operativos en décadas: una huelga de 15,000 enfermeras que ha puesto en riesgo la continuidad de los servicios médicos. En medio de la temporada de gripe y con una alta demanda de atención, los centros de salud han implementado planes de contingencia para mantener abiertas sus áreas críticas, como emergencias, quirófanos y unidades de hospitalización. La estrategia principal ha sido la contratación masiva de enfermeras temporales a través de agencias acreditadas, además de reorganizar turnos y ajustar citas médicas no urgentes.
Mount Sinai, uno de los hospitales más afectados, informó que ha contratado a más de 1,000 enfermeras temporales para cubrir los turnos vacantes. Este refuerzo busca garantizar que áreas esenciales, como urgencias, cuidados intensivos y maternidad, sigan operando sin interrupciones. Por su parte, NewYork-Presbyterian también ha incorporado personal temporal en sus campus más críticos, como el Columbia University Irving Medical Center y el Morgan Stanley Children’s Hospital, asegurando que los pacientes hospitalizados reciban atención continua.
Montefiore Medical Center, aunque no ha revelado el número exacto de enfermeras contratadas, aseguró que cuenta con personal suficiente para mantener sus servicios esenciales. Sin embargo, algunos procedimientos electivos han sido pospuestos, y los pacientes con citas programadas están siendo contactados directamente para notificarles cualquier cambio. Esta comunicación proactiva busca evitar la saturación de servicios y reducir la incertidumbre entre los usuarios.
La huelga, que ocurre en un momento de alta demanda por infecciones respiratorias, ha incrementado la presión sobre los hospitales. Aunque los centros médicos insisten en que la atención sigue siendo fluida, el conflicto podría prolongarse, lo que obligaría a mantener activos los planes de contingencia. Mientras tanto, los hospitales no afectados por la huelga están preparados para recibir pacientes derivados si la capacidad de los centros en paro se ve superada.
















