El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, ha instado al presidente Donald Trump a prolongar la guerra contra Irán, a pesar de los enormes riesgos económicos que esto implica para su país. La dependencia saudí del petróleo y la inestabilidad en el estrecho de Ormuz —vital para las exportaciones— han convertido el conflicto en una apuesta peligrosa, donde los beneficios geopolíticos podrían verse opacados por una crisis económica prolongada.
Impacto económico de la guerra:
- Disrupción en el estrecho de Ormuz:
- El 30% del petróleo global pasa por este estrecho, y su bloqueo parcial ha elevado los precios del crudo en un 20% desde el inicio del conflicto.
- Ataques con drones a refinerías saudíes (como la de Ras Tanura) han reducido la producción y aumentado los costos de seguridad.
- Pérdidas en exportaciones:
- Arabia Saudita ha tenido que redirigir petróleo por rutas alternativas (oleoductos terrestres), que tienen menor capacidad y mayor costo.
- Emiratos Árabes Unidos y Kuwait enfrentan problemas similares, lo que ha reducido los ingresos de la región.
- Presión sobre el presupuesto saudí:
- Los megaproyectos como NEOM y la Visión 2030 requieren inversiones masivas, pero la guerra desvía recursos hacia defensa y seguridad.
- El déficit fiscal podría aumentar si el conflicto se extiende más allá de 2026.
Argumentos de Bin Salman para prolongar la guerra:
- «Oportunidad histórica»: Derrocar o debilitar a Irán eliminaría una amenaza permanente para Arabia Saudita.
- Influencia regional: Un Irán debilitado permitiría a Arabia Saudita dominar el Golfo Pérsico y reducir la influencia de Rusia y China en la región.
- Apoyo de Trump: Bin Salman confía en que EE.UU. no abandonará a su aliado, pese a las críticas internas por el costo del conflicto.
Declaraciones clave:
- Yasmine Farouk (International Crisis Group): «Bin Salman quiere que la guerra termine, pero a su manera: con Irán incapacitado para amenazar a Arabia Saudita».
- Funcionario saudí (anonimo): «Si Trump se retira ahora, Irán saldrá fortalecido y nosotros quedaremos expuestos a represalias».
Riesgos de una guerra prolongada:
- Ataques a infraestructuras críticas: Irán ha demostrado capacidad para golpear refinerías y puertos saudíes con misiles y drones.
- Crisis humanitaria: Los ataques a civiles (como el que mató a dos trabajadores bangladesíes en Riad) podrían aumentar la presión internacional sobre Arabia Saudita.
- Inestabilidad en los mercados: Un petróleo a $120 por barril (proyección si el conflicto escalara) dañaría la economía global y aumentaría la inflación en EE.UU. y Europa.
Posición de Trump:
- Dilema estratégico: Trump debe equilibrar el apoyo a Arabia Saudita con el costo político y económico de una guerra prolongada.
- Presión del Pentágono: Generales advierten que una ofensiva terrestre (como la propuesta para tomar la isla de Jarg) sería extremadamente riesgosa.
- Comunicados ambiguos: Trump ha oscilado entre hablar de una pronta resolución y amenazar con intensificar los ataques.
Escenarios posibles:
| Escenario | Impacto en Arabia Saudita | Impacto en EE.UU. |
|---|---|---|
| Guerra prolongada | Crisis económica, déficit fiscal | Aumento de precios del petróleo, inflación |
| Victoria rápida | Dominio regional, estabilidad | Reducción de tensiones, bajada de precios |
| Acuerdo negociado | Irán debilitado pero estable | Estabilidad, pero Irán sigue como amenaza |
| Retirada de EE.UU. | Irán fortalecido, ataques a Arabia Saudita | Pérdida de credibilidad de Trump |
Reacciones internacionales:
- Israel: Netanyahu apoya debilitar a Irán, pero prefiere evitar un colapso caótico.
- Emiratos Árabes Unidos: Busca diplomacia con Irán para proteger sus intereses económicos.
- Europa: Preocupada por el impacto en la energía y la estabilidad en Medio Oriente.
Conclusión:
La apuesta de Bin Salman por prolongar la guerra contra Irán es un juego de alto riesgo, donde los beneficios geopolíticos (como el debilitamiento de un rival histórico) podrían verse anulados por una crisis económica y una inestabilidad regional prolongada. La decisión de Trump será decisiva: si cede a las presiones saudíes, el conflicto podría escalar; si busca una salida negociada, Arabia Saudita podría quedar expuesta a represalias iraníes.
















