El presidente Luis Abinader visitó este martes el buque oceanográfico RRS James Cook, atracado en el Puerto de Santo Domingo, como parte del proyecto Geomarhis, una iniciativa científica que busca revolucionar la comprensión de los riesgos geológicos en las costas dominicanas. La embarcación, considerada una de las más avanzadas del mundo en investigación marina, llegó al país gracias a una colaboración entre la Universidad Complutense de Madrid, el gobierno español, el Reino Unido y República Dominicana, y operará durante un mes en aguas territoriales para recopilar datos críticos sobre la tectónica y los peligros naturales que amenazan a la isla.
Durante su recorrido, Abinader fue recibido por un equipo internacional liderado por los científicos José Luis Granja Bruña y Alfonso Muñoz Martín, quienes le explicaron los objetivos del proyecto:
- Fase 1 (diciembre 2025): Estudio de las costas de Santo Domingo y Puerto Plata, con escala en este último puerto el 18 de diciembre.
- Fase 2 (enero 2026): Análisis de las zonas de Samaná y Manzanillo, áreas con alta actividad tectónica y potencial de tsunamis.
¿Por qué es importante este proyecto? República Dominicana se encuentra en una zona de alta actividad sísmica, donde la falla de Enriquillo-Plantain Garden y otras estructuras geológicas representan un riesgo constante de terremotos y tsunamis. El RRS James Cook, con su tecnología de sonar multihaz, perfiladores sísmicos y ROVs (vehículos operados a distancia), permitirá:
- Identificar fallas activas bajo el mar que podrían desencadenar movimientos telúricos.
- Evaluar el potencial de tsunamis en zonas costeras como Samaná, donde el turismo es una industria clave.
- Mapear recursos minerales en el fondo marino, como hidratos de gas y depósitos de metales raros.
Tecnología a bordo: Un laboratorio flotante El buque cuenta con:
- Sistemas de imagen 3D del fondo marino, capaces de detectar estructuras geológicas con precisión milimétrica.
- Equipos de perforación para extraer muestras de sedimentos a miles de metros de profundidad.
- Laboratorios móviles donde los científicos analizan datos en tiempo real.
Abinader recorrió las instalaciones junto al ministro de Energía y Minas, Joel Santos, y las embajadoras de España (Lorea Arribalzaga) y Reino Unido (Carol Van Der Walt), quienes destacaron la importancia de esta colaboración para fortalecer la resiliencia climática y la gestión de riesgos en el Caribe. «Este proyecto es un ejemplo de cómo la ciencia puede salvar vidas y proteger economías», declaró el presidente durante su visita.
Impacto económico y ambiental Los datos recolectados por Geomarhis tendrán aplicaciones directas en:
- Prevención de desastres: Diseño de sistemas de alerta temprana para terremotos y tsunamis.
- Energía y minería: Identificación de potenciales yacimientos de gas natural y minerales en el fondo marino.
- Turismo sostenible: Protección de ecosistemas marinos en zonas como Samaná y Puerto Plata, clave para la industria turística.
- Soberanía científica: Formación de investigadores dominicanos en técnicas de vanguardia.
Un paso hacia la soberanía marina La visita de Abinader al RRS James Cook no solo simboliza un avance en la investigación oceanográfica, sino también un compromiso con la protección de los recursos marinos y la planificación de un desarrollo costero sostenible. Este proyecto, además, abre la puerta a futuras colaboraciones en áreas como la energía renovable offshore y la conservación de la biodiversidad marina, esenciales para el futuro económico y ambiental de República Dominicana.















