Nueva York. – En el marco de la conmemoración del centenario del natalicio de Minerva Mirabal, se celebró en la Casa de la Cultura de Nueva York el panel y la apertura de la exposición “Un siglo después, Minerva”, un espacio de encuentro y reflexión dedicado a resaltar la vigencia del legado de una de las figuras más emblemáticas de la lucha por la libertad, la democracia y los derechos de las mujeres en la República Dominicana.
La actividad fue organizada por el Ministerio de la Mujer, la Fundación Hermanas Mirabal, el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior, la Dirección de Cultura Dominicana en el Exterior y el Consulado General de la República Dominicana en Nueva York, convocando a miembros de la comunidad dominicana, representantes institucionales, académicos y medios de comunicación.

El encuentro se desarrolló en coherencia con el Decreto núm. 117-26, que crea la Comisión para la Conmemoración del Centenario del Natalicio de Minerva Mirabal, con el objetivo de generar un diálogo de alto nivel sobre la vigencia de su legado en el contexto contemporáneo.
Como parte de la jornada, se presentó una exposición fotográfica que recoge la vida, pensamiento y trayectoria de Minerva Mirabal, ofreciendo un recorrido visual por su papel en la lucha por la libertad y la justicia, sirviendo como soporte simbólico del evento.
El panel contó con la participación de Gloria Reyes, ministra de la Mujer; Minou Tavárez Mirabal, hija de Minerva Mirabal; Celinés Toribio, viceministra para las Comunidades Dominicanas en el Exterior; y María Mercedes Ortiz Diloné, senadora de la provincia Hermanas Mirabal.
En la actividad hicieron acto de presencia el diputado Cirilo Moronta, la exministra de la Mujer Yanet Camilo, el embajador dominicano ante las Naciones Unidas, Wellington Bencosme, así como otras destacadas personalidades de la vida social, comunitaria y política de la ciudad de Nueva York.
Intervención del Cónsul Jesús “Chu” Vázquez
Durante la actividad, el Cónsul Jesús “Chu” Vázquez ofreció las palabras centrales, destacando la trascendencia histórica y moral del legado de las hermanas Mirabal. Vázquez recordó que evocar a Minerva es también honrar a sus hermanas Patria y María Teresa, quienes enfrentaron con valentía la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, uno de los períodos más oscuros de la historia dominicana.
“Recordar hoy a Minerva Mirabal es recordar la valentía, la dignidad y el profundo amor por la libertad que demostraron en una época marcada por el miedo, la persecución política y la represión”, expresó.
En tanto que Minou Tavares Mirabal, respondiéndo a las preguntas de la ministra Gloria Reyes. Se refirió así de su madre: “Se atrevió a soñar, a creer. Se atrevió a creer que podíamos vivir en un país donde la pobreza no fuera la realidad; un país donde tuviéramos libertad, pero no esa libertad superficial que se ha puesto de moda, sino libertad para ser, para pensar, para soñar… y para amar. Eso está claramente expresado en sus propias palabras, contadas por ella misma.
Siguió exponiendo: Ese amor que ella sintió —ese enamoramiento que a veces parece que nos tocó también a nosotros— con mi papá, Manolo Tavares Justo, un héroe nacional, se refleja como un diálogo entre dos grandes revolucionarios de la República Dominicana. Está contado por sus propias voces: Manolo le dice que, si la hubiera conocido, sin importar el momento ni las circunstancias, habría estado enamorado de ella. Y ella responde de igual manera. Ustedes verán esa conversación entre ellos.

Pero, sobre todo, verán la disposición de ambos a sacrificarlo todo por la República Dominicana”.
En cambio el cónsul subrayó que el sacrificio de las hermanas Mirabal contribuyó a encender la llama de la libertad en la República Dominicana, convirtiéndose en un símbolo permanente de resistencia ética, moral y política.
Asimismo, destacó el papel de Minou Tavárez Mirabal como continuadora de ese legado histórico, resaltando su compromiso con la democracia, la soberanía y la defensa de los sectores más vulnerables.
En su intervención, Jesús “Chu” Vázquez también puso énfasis en el rol de la mujer dominicana en el exterior, señalando que: “En esta ciudad de Nueva York encontramos cada día historias de mujeres dominicanas que han desafiado obstáculos, abriendo caminos para nuevas generaciones, manteniendo vivo el espíritu de libertad, dignidad y progreso”.
El Cónsul Vázquez afirmó que la mujer dominicana se ha consolidado como una fuerza extraordinaria de progreso, destacándose en la educación, la ciencia, el arte, el emprendimiento y el liderazgo comunitario.
Finalmente, reiteró el compromiso del Consulado Dominicano en Nueva York de continuar fortaleciendo los vínculos culturales, apoyar a la diáspora y honrar el legado de las hermanas Mirabal a través del servicio público.
Un legado vivo
El evento se desarrolló bajo un enfoque de memoria activa, diálogo intergeneracional e incidencia pública, combinando la dimensión histórica con la reflexión académica y el liderazgo contemporáneo.
Con esta iniciativa, las instituciones organizadoras reafirman el legado de Minerva Mirabal como símbolo de valentía, compromiso democrático y lucha por los derechos de las mujeres, proyectando su ejemplo hacia las presentes y futuras generaciones.
















