Un derrame cerebral o accidente cerebrovascular (ACV) es una emergencia médica que requiere atención inmediata. Ocurre cuando el flujo de sangre hacia el cerebro se interrumpe, ya sea por un bloqueo o por la ruptura de un vaso sanguíneo. En estos casos, el tiempo es clave: según los CDC, en EE.UU. alguien sufre un ACV cada 40 segundos, y alguien muere por esta causa cada 3 minutos y 14 segundos.
Los expertos advierten que solo hay 4.5 horas para actuar y minimizar los daños. Por eso, es fundamental conocer las 5 C, un método sencillo para identificar los síntomas de un ACV y buscar ayuda de inmediato:
Cara caída: Si un lado de la cara se adormece o la boca se torce al sonreír, podría ser un ACV.
Cuerpo débil: Si la persona no puede levantar un brazo o una pierna, o siente debilidad repentina en un lado del cuerpo, es una señal de alerta.
Confusión: Dificultad para hablar, palabras arrastradas o problemas para entender lo que se dice pueden indicar un ACV.
Cambios en la visión o coordinación: Visión borrosa, doble, pérdida de visión, mareos o falta de equilibrio son síntomas que no deben ignorarse.
Corre al 911: Llamar a emergencias de inmediato es crucial. Algunos tratamientos solo funcionan si se aplican en las primeras horas.
Recuerda: Ante cara caída, cuerpo débil, confusión, cambios en la visión o coordinación, llame al 911. En un ACV, cada segundo cuenta.
















