Una investigación desarrollada por científicos de la Universidad de Stanford ha descubierto que la vacuna contra el herpes zóster podría tener un beneficio inesperado: reducir hasta un 20% el riesgo de demencia en personas mayores de 60 años. El estudio, que analizó datos de más de 280,000 adultos en Gales, reveló que quienes recibieron la vacuna no solo evitaron brotes de herpes, sino que también experimentaron una menor incidencia de deterioro cognitivo en los años posteriores.
Los resultados, publicados en Nature Medicine, indican que la protección es más pronunciada en mujeres, posiblemente debido a diferencias inmunológicas. Además, se observó una disminución en el riesgo de demencia vascular y enfermedades cardiovasculares, lo que sugiere que la vacuna podría actuar reduciendo procesos inflamatorios o alteraciones inmunes asociadas al daño cerebral.
Aunque los investigadores destacan que se necesitan más estudios para establecer una relación causal, estos hallazgos abren una puerta prometedora: una vacuna ya disponible y segura podría convertirse en una estrategia preventiva clave contra la demencia, una de las principales causas de discapacidad en adultos mayores.
















