La industria automotriz está viviendo una revolución con la llegada de tecnologías como el sistema V2L (Vehicle to Load), que transforma los vehículos eléctricos en verdaderas centrales eléctricas móviles. Presentado en el Salón del Automóvil 2025, este sistema permite que los autos no solo se desplacen, sino que también suministren energía a dispositivos externos, desde herramientas de trabajo hasta electrodomésticos, en cualquier lugar donde se necesite.
Lo que hace único al V2L es su capacidad para convertir el vehículo en una fuente de energía portátil con múltiples puntos de conexión. En modelos como los de Geely, los usuarios pueden acceder a la energía desde el habitáculo, el maletero delantero o el platón trasero, lo que permite alimentar desde taladros en obras de construcción hasta neveras portátiles en campamentos. El sistema incluye un control inteligente que regula el flujo de energía, asegurando que siempre haya suficiente carga para el desplazamiento del vehículo, incluso si se están alimentando dispositivos externos.
Esta tecnología no solo ofrece versatilidad energética, sino que también mejora la experiencia de uso con características adicionales. Los vehículos equipados con V2L suelen incluir innovaciones como asientos calefactables y ventilados, sistemas de carga inalámbrica refrigerada y avanzadas ayudas a la conducción. Según expertos como Nicolás Mejía de Geely, «el V2L marca el inicio de una nueva era donde la movilidad eléctrica no se limita al transporte, sino que también proporciona soluciones energéticas inteligentes».
El impacto del V2L va más allá de la comodidad, ofreciendo verdadera autonomía energética. En zonas rurales sin acceso a electricidad, durante emergencias o en actividades recreativas al aire libre, esta tecnología proporciona una fuente de energía confiable. Ya no es necesario depender de la red eléctrica tradicional, ya que el vehículo puede convertirse en un generador portátil que satisface diversas necesidades energéticas.
Lo más interesante es cómo esta innovación está cambiando la percepción de los vehículos eléctricos. Ya no son simplemente medios de transporte, sino soluciones integrales que combinan movilidad con capacidad energética. Esta dualidad los convierte en herramientas esenciales para el trabajo, el ocio y las situaciones de emergencia, demostrando que la electrificación del transporte va mucho más allá de simplemente reemplazar los motores de combustión.
















