Cuando David Collado asumió el cargo de ministro de Turismo de República Dominicana, se propuso un objetivo claro: posicionar al país como el destino líder del Caribe. Hoy, con la confirmación de que 500,000 turistas argentinos visitarán el país en 2025, ese objetivo no solo se ha cumplido, sino que se ha superado. Pero, ¿cómo lo lograron? La respuesta está en una combinación de visión estratégica, innovación y ejecución impecable que ha transformado la industria turística dominicana.
El primer paso fue entender al mercado argentino. A diferencia de otros destinos que se enfocan únicamente en promocionar playas, República Dominicana desarrolló una estrategia integral que incluye conectividad, diversificación de productos y experiencias personalizadas. Se establecieron acuerdos con aerolíneas como Aerolíneas Argentinas, JetSMART y Sky Airline para aumentar las frecuencias de vuelos directos desde Buenos Aires, Córdoba y Rosario, facilitando el acceso de los turistas. Además, se lanzaron campañas de marketing digital dirigidas específicamente al público argentino, destacando no solo las playas, sino también la riqueza cultural, la gastronomía y las aventuras que ofrece el país.
Otro elemento clave fue la diversificación de la oferta turística. República Dominicana ya no es solo Punta Cana. Hoy, destinos como Santo Domingo, Samaná, La Romana y Puerto Plata atraen a turistas con propuestas únicas: desde el turismo histórico en la Zona Colonial hasta el avistamiento de ballenas en Samaná y las experiencias de lujo en Casa de Campo. Esta diversificación ha permitido captar no solo a los tradicionales viajeros de sol y playa, sino también a aquellos que buscan cultura, aventura y bienestar.
Collado también destacó la importancia de la colaboración público-privada. El gobierno trabajó de la mano con cadenas hoteleras, tour operadores y pequeños empresarios para garantizar que la experiencia del turista fuera impecable desde el momento en que pisaba suelo dominicano. Se implementaron programas de capacitación para el personal turístico, se mejoraron las infraestructuras en los principales polos turísticos y se crearon protocolos de seguridad y salud que han sido reconocidos internacionalmente.
Pero el éxito no se limita a la cantidad de turistas. República Dominicana ha logrado aumentar el gasto promedio por visitante, gracias a una oferta de experiencias premium. Desde cenas en restaurantes de alta cocina hasta excursiones exclusivas y estancias en hoteles boutique, el país ha sabido posicionarse como un destino de calidad y valor agregado. Esto ha permitido que el impacto económico sea mayor, beneficiando no solo a los grandes resorts, sino también a las pymes y emprendedores locales.
El ministro también resaltó que este récord es un testimonio del trabajo en equipo. «Hemos logrado que todos los actores del sector turístico remen en la misma dirección. Desde los hoteleros hasta los guías turísticos, pasando por los transportistas y los artesanos, todos han entendido que el turismo es el motor de nuestra economía y han puesto su granito de arena para hacer de República Dominicana un destino inolvidable», afirmó Collado.
Con miras al futuro, el Ministerio de Turismo ya está trabajando en nuevas estrategias para mantener este crecimiento. Entre los planes están la expansión de la oferta turística hacia el sur del país, la promoción del turismo sostenible y la creación de nuevos productos que atraigan a mercados emergentes. «Queremos que República Dominicana siga siendo sinónimo de excelencia turística, y para eso seguiremos innovando y adaptándonos a las nuevas tendencias del mercado», concluyó el ministro.
















