por Mirna Gisell López Vásquez
en Catálogo Turístico/ El Jaya
Desde la frescura de sus montañas hasta la belleza de sus cultivos, Constanza se presenta como un destino único en la República Dominicana. Esta pequeña ciudad, situada en la provincia de La Vega, cautiva a los visitantes con su clima agradable y su sorprendente belleza natural. Hoy, nos adentraremos en los rincones más encantadores de Constanza.
Productos típicos dominicanos
En esta época, es agradable visitar Constanza, ya que no es tan caluroso como en otras regiones del país. Sin embargo, es recomendable llevar una chaqueta para las noches que se tornan más frescas, con temperaturas que pueden descender a alrededor de 10 grados Celsius (50 grados Fahrenheit).
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Les cuento, mi experiencia en Constanza fue simplemente encantadora:

Durante la visita, me hospedé en Valle Fresco Ecolodge, un lugar que superó todas mis expectativas. Las cabañas del ecolodge son cómodas y acogedoras, donde pude disfrutar de la tranquilidad y serenidad del entorno. Cada mañana, era recibida por un hermoso amanecer rodeado de flores y exuberantes paisajes, mientras saboreaba un reconfortante chocolate caliente.
La primera noche decidimos cenar en La Casa de Piedra Gastro Bar, este restaurante tiene un ambiente colorido y de buena vibra, fue el lugar perfecto para disfrutar nuestra primera noche.
Al día siguiente comenzamos nuestro recorrido visitando el Monumento al Divino Niño, este es un lugar de devoción religiosa, el cual recibe muchas personas a rendir homenaje al Divino Niño, el lugar nos brindó una gran vista del valle de Constanza además de verdes paisajes que se extendían hasta donde alcanzaba la vista, y sin duda una parada obligatoria en Constanza.

Luego nos dirigimos a la ciudad para almorzar, optamos por el restaurante Sabor a Campo, el cual nos ofreció una experiencia única, con platos tradicionales elaborados con ingredientes frescos y autóctonos. Fue un verdadero festín para los sentidos.
Después del almuerzo, dimos un paseo por el Parque Anacaona, que es el principal de Constanza. Este es un parque muy tradicional y pasivo, con muchos árboles y palomas. Al lado del parque se localiza la Parroquia Nuestra Señora de Las Mercedes.
Una de las visitas que más disfruté fue a un sembradío de fresas llamado Fresas Franchi, allí fueron muy amables al permitirnos ver de cerca el proceso de cultivo y cosecha de estas deliciosas frutas. Incluso tuvimos la oportunidad de probar fresas frescas directamente de la plantación, lo cual fue una experiencia agradable y deliciosa.

Pudimos conocer las instalaciones y habitaciones de Rancho Constanza, donde disfrutamos de un delicioso café dominicano bajo la sombra de sus árboles y contemplando sus jardines. Este rancho es una buena opción para hospedarse en familia.
Por la noche, nos dirigimos a un lugar muy conocido en la zona llamado La Esquina Gastro Bar. Este establecimiento nos recibió con su personalidad única, con un ambiente agradable y música en vivo. Disfrutamos de buena comida y probamos algunas cervezas artesanales elaboradas por ellos mismos.
Al día siguiente, nos aventuramos al Parque Nacional Valle Nuevo, situado a una altitud de alrededor de 2,200 metros sobre el nivel del mar. Este parque nacional es una reserva natural que alberga una gran diversidad de flora y fauna.
Pudimos disfrutar de caminatas, avistamiento de aves y paisajes de montaña espectaculares. A medida que ascendíamos en el transporte, notamos que la temperatura iba disminuyendo gradualmente.
Hicimos una parada en el Valle de Constanza, que es uno de los principales atractivos de la región. Con sus extensos campos de cultivo, colinas verdes y ríos cristalinos, en este valle se puede disfrutar de actividades al aire libre como senderismo, paseos en bicicleta y excursiones a caballo.
Continuamos nuestro recorrido hacia el Parque Nacional Valle Nuevo, conocimos las Pirámides de Constanza, este monumento fue esculpido en símbolo de gratitud por la finalización de la carretera San José de Ocoa-Constanza en 1958; representa los 4 puntos cardinales de la Isla.

El último lugar visitado de nuestro recorrido fue el Salto Aguas Blancas, que es una hermosa cascada con aproximadamente 83 metros de altura. Es un lugar impresionante que nos brindó un momento de relajación en medio de la naturaleza. Cabe destacar que la temperatura fría se hizo sentir.
Ya de regreso, hicimos algunas paradas adicionales para comprar plantas en el Vivero El Valle, donde encontramos una gran variedad de especies. También visitamos la Dulcería Doña Benza, famosa en la zona por sus dulces irresistibles. No pude resistir la tentación y me llevé algunos dulces para disfrutar más tarde.
En resumen, visitar Constanza fue un verdadero encanto. Las hermosas vistas, el clima agradable, la amabilidad de las personas y la tranquilidad del entorno se combinaron para crear una experiencia inolvidable. Constanza es un destino que recomendaría a cualquiera que busque conectar con la naturaleza, disfrutar de buena comida y relajarse en un ambiente tranquilo.


















