Un estudio publicado en la revista Nature y realizado por la Escuela Médica de Harvard plantea que las mujeres que dan a luz en forma tardía envejecen más lentamente y tienen más probabilidades de vivir más años.

Sin embargo, los médicos indican que lograr un embarazo pasados los 35 años no es lo ideal, dado que tanto la madre como el hijo pueden sufrir complicaciones.

Los expertos creen que el retraso de la menopausia, así como ser madre después de los 40 años, implica que las mujeres están más tiempo protegidas por los estrógenos de algunas enfermedades relacionadas con el paso de los años.

Se trata de un cambio que para los especialistas está vinculado a la incorporación femenina al mundo laboral, a matrimonios cada vez más tardíos, a las aspiraciones económicas y de desarrollo profesional de la mujer, así como a los avances en la medicina que hoy permiten ser madre cuando la naturaleza se vuelve esquiva.

La medicina ofrece algunas alternativas para las mujeres mayores. Como la inseminación artificial, cuya tasa de éxito hasta los 38 años es de 15% por ciclo o intento y el 60% de las parejas logra embarazarse.

Otra opción es la fecundación in vitro donde las posibilidades de éxito están más relacionadas con la edad: 50% entre los 35 y 38 años, y de 35% a los 40 años.

La tercera alternativa que se está volviendo cada vez más popular es la congelación de óvulos. La técnica consiste en congelar óvulos seleccionados, para “utilizarlos” años después.