jueves 30 de abril de 2026 19:27 pm
Search

“¡Dale pa’ allá!”: la frase dominicana que resuelve todo… hasta cuando tú no sabes qué hacer


Por José Zabala, creador de contenido

Nueva York.– Si hay una frase que define al dominicano dentro y fuera de la isla, esa es: “¡Dale pa’ allá!”. No importa si estás en un colmado en Santo Domingo o en una bodega de Washington Heights, esta expresión aparece como por arte de magia cuando alguien duda, pregunta demasiado o simplemente necesita que otro decida por él. Porque sí, el dominicano tiene un talento especial: resolver sin complicarse… aunque no esté muy claro qué está resolviendo.

Todo comienza así: tú entras a un restaurante y preguntas con toda la inocencia del mundo: “¿Qué tú recomiendas?”. El mesero, sin titubear, te suelta: “Arroz, habichuela y carne… ¡dale pa’ allá!”. Y ya, se acabó la conversación. No hay menú, no hay análisis, no hay nutricionista. Hay fe. Y tú, que venías con hambre pero indeciso, terminas comiendo lo mismo que todo el mundo… y feliz. Porque el “dale pa’ allá” no falla. Es como un sello invisible de aprobación dominicana.

La cosa se pone mejor en la bodega. Tú preguntas: “¿Ese pan está bueno?”. El bodeguero te mira, medio sonríe y dice: “¡Dale pa’ allá!”. Traducción oficial: yo no sé si está bueno, pero se vende. Y tú lo compras. Porque en el fondo sabes que no estás comprando pan… estás comprando confianza. Lo mismo pasa en el liquor store: “¿Ese romo es bueno?”. “¡Dale pa’ allá!”. Y cuando vienes a ver, estás en una esquina con un coro celebrando como si fuera diciembre.

Pero el “dale pa’ allá” no es solo para comida o bebida. Es una herramienta emocional, un empujón psicológico. Tú le dices a un pana: “Estoy pensando cambiar de trabajo”. Y él, sin preguntarte sueldo, horario ni beneficios, te responde: “¡Dale pa’ allá!”. Es decir: arriesga, que la vida es una. Y aunque después tú estés en lío, hay algo que no se pierde: el ánimo con el que te lanzaste.

Lo más interesante es que el dominicano no usa el “dale pa’ allá” con maldad. Lo usa con cariño, con confianza, con esa filosofía de vida de no complicarse demasiado. Es una mezcla de optimismo, improvisación y fe en que todo, de alguna manera, se va a resolver. Por eso es tan poderosa. Porque más que una frase, es una actitud.

Así que la próxima vez que alguien te diga “¡dale pa’ allá!”, no lo pienses mucho. Hazlo. Pide el plato, compra el producto, toma la decisión. Porque si algo ha demostrado el dominicano en cualquier parte del mundo, es que muchas veces no se trata de tener todo claro… sino de tener el valor de avanzar.

Y como diría cualquier dominicano en la esquina correcta de Nueva York:
“No lo pienses tanto… ¡dale pa’ allá!”

Por José Zabala, creador de contenido: Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora.

Vistas: 1

Suscríbete para que recibas a tu Email las Noticias de Hoy calienticas...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

uno × cinco =

MÁS NOTICIAS