Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Este domingo 19 de julio de 2026 se celebra el Día Internacional del Helado, una fecha que reúne a millones de personas para disfrutar de uno de los postres más populares del mundo. La celebración se realiza el tercer domingo de julio y tiene su origen en Estados Unidos, donde el presidente Ronald Reagan proclamó en 1984 el National Ice Cream Day y el Mes Nacional del Helado, una tradición que con el paso de los años ha trascendido fronteras.
Pero junto con la celebración surge una pregunta que muchos se hacen: ¿comer helado engorda?
La respuesta de los especialistas es que ningún alimento, por sí solo, provoca el aumento de peso. Lo que hace que una persona aumente de peso es consumir más calorías de las que gasta de manera constante. Un helado ocasional, dentro de una alimentación equilibrada y acompañado de actividad física, puede formar parte de un estilo de vida saludable.
Un experto en nutrición consultado para este análisis explica:
“El helado no debe verse como un enemigo. Consumido con moderación puede disfrutarse sin afectar significativamente el peso corporal. El verdadero problema aparece cuando su consumo es excesivo y se combina con una dieta rica en azúcares y grasas y con poca actividad física.”
Los helados elaborados con leche aportan calcio y proteínas, mientras que las versiones con frutas pueden ofrecer vitaminas adicionales. Sin embargo, las variedades con abundantes jarabes, chocolates, galletas o crema batida contienen más azúcar y grasas, por lo que deben consumirse con mayor moderación.
La industria del helado mueve miles de millones de dólares cada año y solo en Estados Unidos se producen más de 1,200 millones de galones anualmente, convirtiéndolo en uno de los productos más consumidos durante el verano.
En este Día Internacional del Helado, los expertos coinciden en un mensaje sencillo: disfrutar un helado no significa necesariamente engordar. La clave está en la moderación, el equilibrio y mantener hábitos saludables.
Porque, al final, el mejor ingrediente para disfrutar un helado sigue siendo el sentido común.
















