“Mensaje a la comisionada del NYPD, Jessica Tisch: El excelente trabajo que viene realizando la Policía de Nueva York para reducir la criminalidad también debe sentirse en las calles. Sería oportuno fortalecer una campaña de publicidad e información comunitaria, especialmente a través de los medios hispanos, que explique con datos claros los avances alcanzados y acerque aún más al NYPD a los residentes. No basta con que el crimen baje; la comunidad también necesita saberlo, verlo y sentirse segura” dijo Luis Hidalgo.
Una campaña permanente de información, proximidad comunitaria y transparencia podría ayudar a que la realidad estadística llegue a las calles
Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Existe una paradoja que merece atención: el NYPD acaba de reportar el verano con menos tiroteos, víctimas de disparos y asesinatos de su historia registrada, pero determinados hechos violentos siguen produciendo una sensación ciudadana que puede hacer parecer que ocurre exactamente lo contrario.
Los números son contundentes. En agosto de 2026, los siete delitos mayores bajaron 6.6 % frente al mismo mes de 2025. Los asesinatos disminuyeron 34.3 %, los robos 13.3 %, los incidentes con disparos 20.8 % y el crimen mayor en el subway cayó 8.4 %. Entre junio y agosto hubo 195 tiroteos y 66 asesinatos, ambos mínimos históricos para un verano, según el NYPD. Las agresiones graves, sin embargo, aumentaron 3.1 %, recordando que el panorama no es perfecto.
Entonces, ¿por qué puede persistir el miedo?
Desde una perspectiva de análisis de seguridad y comunicación pública, la percepción no se construye únicamente con estadísticas. Un asesinato en el vecindario, una agresión en el subway o un video violento repetido durante horas en televisión y redes sociales puede tener más impacto emocional que miles de viajes y jornadas que terminaron sin incidentes.
Ahí aparece un desafío que no es solamente policial, sino también comunicacional.
El NYPD necesita contar mejor lo que está logrando
Una estrategia pública podría convertir las estadísticas de CompStat en información sencilla y cercana: campañas multilingües en inglés y español, mensajes en estaciones del subway, encuentros frecuentes en vecindarios, redes sociales, medios comunitarios y mapas que expliquen qué delitos están bajando y dónde. Los datos del NYPD ya son públicos y se actualizan semanalmente; el reto es conseguir que sean comprensibles y visibles para el ciudadano común.
Pero esa campaña no debería convertirse en propaganda ni minimizar a las víctimas. Su credibilidad dependería precisamente de reconocer simultáneamente los problemas: explicar qué mejora, qué empeora —como determinadas agresiones— y qué está haciendo la policía para responder.
Nueva York supera los ocho millones de habitantes. En una ciudad de semejante tamaño y exposición mediática, eliminar completamente el miedo es imposible. Reducir la distancia entre seguridad real y seguridad percibida, en cambio, sí puede convertirse en una política pública.
El NYPD parece estar ganando una parte importante de la batalla contra el crimen. Ahora tiene otro desafío: conseguir que los neoyorquinos conozcan los resultados, entiendan los números y puedan sentir en sus calles la seguridad que muestran las estadísticas.
Porque una ciudad segura necesita dos cosas: que el crimen baje y que sus residentes puedan percibir esa mejoría sin esconder los problemas que todavía existen.
Fuente principal: estadísticas oficiales del NYPD correspondientes a agosto y a los primeros ocho meses de 2026.
















