Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Un político liberal suele apoyar las libertades individuales, la igualdad de derechos y un papel activo del Gobierno para atender necesidades sociales. Un conservador tiende a favorecer la continuidad de ciertas tradiciones, la seguridad, los cambios graduales y mayor espacio para la iniciativa privada. En Estados Unidos, esas tendencias suelen acercarse a los partidos Demócrata y Republicano, respectivamente, aunque no todos sus miembros piensan igual.
La comunidad latina incluye votantes liberales, conservadores, independientes y personas que todavía no deciden su voto. Una encuesta de Pew Research Center para las elecciones legislativas de 2026 encontró que los candidatos demócratas aventajaban a los republicanos entre los votantes hispanos, 51 % frente a 24 %; una cuarta parte prefería otra opción o seguía indecisa. El resultado recuerda que el voto latino es diverso y puede cambiar: en 2024, Donald Trump aumentó su apoyo entre estos votantes. Para 2028 no hay un resultado escrito; la participación y las respuestas de los candidatos a preocupaciones como el costo de vida, el empleo, la salud y la inmigración podrían pesar mucho.
Demócrata y republicano son partidos; socialismo, comunismo y socialdemocracia son corrientes políticas y económicas. Algunos socialistas democráticos participan dentro del Partido Demócrata, pero eso no significa que todos los demócratas sean socialistas ni comunistas. Pew también muestra que las ideas políticas dentro de ambos partidos son variadas.
Mi opinión es que ningún partido debe dar por seguro el voto latino. La comunidad merece ser escuchada con respeto y atendida con propuestas concretas. En 2026 y 2028, los votos se ganarán con confianza, participación y soluciones que mejoren la vida diaria.
Fuentes: Pew Research Center y Associated Press.















