Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Entre las expresiones más populares, jocosas y reales de la cultura dominicana existe una que resume perfectamente lo que ocurre después de un fin de semana de gastos, fiestas y diversión:
“¡Lunes para el que pueda!”
Aunque se dice entre risas, la frase tiene un significado profundamente económico. Nace de esa realidad tan dominicana de disfrutar al máximo el fin de semana y descubrir el lunes que el bolsillo quedó prácticamente vacío.
Para muchos dominicanos, el fin de semana es para compartir con la familia, salir a comer, celebrar cumpleaños, ir a fiestas, visitar amigos, asistir a eventos deportivos o simplemente darse un gusto después de una semana de trabajo duro. El problema llega cuando se hace la suma de todo lo gastado.
Es entonces cuando aparece la famosa expresión:
“¡Lunes para el que pueda!”
La frase no significa que alguien no vaya a trabajar el lunes. Lo que realmente quiere decir es que, después de gastarlo todo durante el fin de semana, solo los que todavía tienen dinero en el bolsillo pueden seguir saliendo, comprando o disfrutando al mismo ritmo.
En Nueva York, donde el costo de la vida sigue aumentando, la frase cobra aún más fuerza. Entre la renta, el transporte, los restaurantes, los eventos deportivos, el entretenimiento y las cuentas por pagar, cada salida representa una inversión importante. Por eso no es raro escuchar a muchos dominicanos decir el lunes entre carcajadas: “Ya no me queda ni un peso; lunes para el que pueda.”
La expresión vuelve a ponerse de moda cuando un dominicano muestra con orgullo sus boletos para asistir a uno de los eventos más esperados del año, como un partido de los New York Knicks en las Finales de la NBA. Entre entradas, transporte, comida, recuerdos y gastos adicionales, la emoción es enorme… pero también la factura.
Sin embargo, lejos de ser una queja, la frase refleja una de las grandes virtudes del dominicano: convertir las dificultades económicas en humor, optimismo y buena conversación.
Porque al final, después de un fin de semana inolvidable, muchos llegan al lunes con grandes recuerdos, muchas fotos en el celular y una cuenta bancaria más ligera.
Y así nació una de las expresiones más auténticas, populares y económicas de la dominicanidad:
“¡Lunes para el que pueda!”
















