viernes 4 de septiembre de 2026 12:24 pm
Search
[gtranslate]

Washington Heights/Inwood concentra una de las mayores poblaciones de envejecientes latinos de Nueva York. José Zabala pide una cadena de oración a favor de ellos ante la crisis que están pasando.

¡Cadena de oración para nuestros envejecientes! José Zabala pide unidad para evitar que quienes construyeron Washington Heights tengan que abandonar su comunidad

Washington Heights/Inwood concentra una de las mayores poblaciones de envejecientes latinos de Nueva York: datos oficiales registran 30,398 residentes de 60 años o más en el Distrito Comunitario 12 y estudios anteriores contabilizaron 26,652 adultos mayores hispanos. José Zabala llama a líderes electos, iglesias, organizaciones, empresarios, familias y a toda la comunidad a unirse en una cadena de oración y acción ante el alto costo de la vivienda, los bajos ingresos, la inseguridad y las dificultades que enfrentan nuestros envejecientes.

La oración de José Zabala por nuestros envejecientes: Señor Dios, hoy ponemos en tus manos a nuestros envejecientes. Protégelos cuando caminen por nuestras calles; acompáñalos cuando estén solos y concédeles salud, tranquilidad, alimento y un hogar digno. Bendice especialmente a quienes, después de trabajar toda una vida, hoy viven preocupados porque su dinero no alcanza para pagar la renta, comprar alimentos o adquirir sus medicamentos. Señor, toca el corazón de nuestros líderes, empresarios, familias y de toda nuestra comunidad para que nunca olvidemos a quienes llegaron antes que nosotros y abrieron los caminos que hoy transitamos.

Que ningún abuelo tenga que marcharse de su comunidad simplemente porque envejeció. Que ninguna madre tenga que escoger entre comer y medicarse. Que ningún envejeciente tenga miedo de caminar por su propio vecindario.

Danos sensibilidad para ayudarlos, sabiduría para protegerlos y voluntad para acompañarlos. Bendice a nuestros envejecientes de Washington Heights, Inwood y de toda la ciudad de Nueva York. Amén.

Zabala concluye su llamado con una frase que resume el propósito de esta iniciativa: “Esta cadena de oración es de todos. Hoy ellos necesitan de nosotros; mañana nosotros estaremos en su lugar.”  Una comunidad demuestra verdaderamente sus valores no solamente por la manera en que recibe a las nuevas generaciones, sino también por cómo protege, respeta y acompaña a quienes envejecieron dentro de ella. Washington Heights no puede convertirse en la comunidad que nuestros envejecientes ayudaron a construir, pero donde después no puedan darse el lujo de vivir. Que la oración nos una, pero que esa oración también nos mueva a actuar.

Por José Zabala, creador de contenido

Nueva York. — “Hoy no quiero comenzar hablando de política ni buscando culpables. Quiero pedir una gran cadena de oración por nuestros envejecientes. Por esas madres, padres y abuelos que trabajaron toda una vida, levantaron familias, pagaron impuestos, construyeron nuestra comunidad y hoy necesitan que nosotros no los abandonemos”, expresó el comunicador y creador de contenido José Zabala.

El llamado surge ante una realidad particularmente sensible en Washington Heights e Inwood, una de las comunidades latinas con mayor presencia de adultos mayores de Nueva York. El informe oficial Profile of Older New Yorkers registra 30,398 residentes de 60 años o más en el Distrito Comunitario 12 de Washington Heights/Inwood, equivalentes al 69.3 % dentro de la categoría comparativa reportada para ese distrito.

Además, datos oficiales anteriores del Departamento para Envejecientes de Nueva York registraron 26,652 adultos mayores hispanos en Washington Heights/Inwood, representando aproximadamente el 70 % de su población envejecida de aquel período.

Estos números colocan a Washington Heights/Inwood entre los grandes centros de población envejeciente latina de Nueva York. Por rigor estadístico, sin embargo, los datos disponibles no permiten afirmar que actualmente sea el barrio número uno de los cinco condados en cantidad absoluta de envejecientes latinos; sí permiten afirmar que su concentración es extraordinariamente alta y de enorme importancia para la comunidad dominicana y latina.

¡No podemos dejar solos a quienes levantaron esta comunidad!

¿Cómo es posible que quienes ayudaron a construir Washington Heights ahora tengan miedo de no poder seguir viviendo aquí?”, cuestiona Zabala.

El problema económico es serio. Datos actualizados del NYU Furman Center muestran que en 2024 19.3 % de la población de Washington Heights/Inwood tenía 65 años o más y que la tasa de pobreza entre ese grupo alcanzaba 25.9 %. En otras palabras, aproximadamente uno de cada cuatro residentes mayores de 65 años se encontraba bajo el nivel de pobreza.

La vivienda representa una de las mayores presiones. La renta bruta mediana pasó de $1,310 en 2006 a $1,670 en 2024, un incremento real de 27.5 %. Además, 30.2 % de los hogares inquilinos destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler.

Para un envejeciente que depende principalmente del Seguro Social, SSI o una pequeña pensión, la ecuación puede resultar angustiante: pagar la renta, comprar alimentos, adquirir medicamentos, cubrir electricidad, transporte y demás necesidades con prácticamente el mismo cheque.

A esto se agregan problemas de inseguridad alimentaria, aislamiento social, dificultades para acceder a determinados servicios médicos y las condiciones de algunos edificios. La documentación recopilada también refleja preocupación entre adultos mayores por la posibilidad de desplazamiento y problemas relacionados con la protección de los inquilinos.

La inseguridad también golpea a nuestros envejecientes

La preocupación no es exclusivamente económica.

Los recientes casos de agresiones contra personas mayores en diferentes sectores de Nueva York han demostrado la vulnerabilidad de esta población. Para un envejeciente, un robo, una caída o una agresión física puede tener consecuencias devastadoras.

No podemos esperar a que otro envejeciente sea golpeado, desplazado o pierda su vivienda para entonces preguntarnos qué pudimos haber hecho. Tenemos que actuar antes”, sostiene Zabala.

A esto se suma otra transformación silenciosa: negocios tradicionales desaparecen, cambian los edificios y algunos familiares y amigos se marchan hacia lugares menos costosos. Para muchos adultos mayores, perder esos vínculos también significa perder parte de su red cotidiana de apoyo.

Nueva York se está haciendo demasiado cara para muchos jubilados

La situación trasciende Washington Heights. Para una persona jubilada con ingresos limitados, permanecer en Nueva York representa un desafío económico cada vez mayor.

Pero en Washington Heights existe además una dimensión histórica y emocional.

Muchos de nuestros envejecientes no llegaron ayer.

Trabajaron durante décadas. Criaron aquí a sus hijos. Compraron en las bodegas. Asistieron a nuestras iglesias. Caminaron por Saint Nicholas Avenue, Broadway, Dyckman y la calle 181. Recibieron familiares recién llegados y participaron directamente en la construcción de la identidad dominicana y latina del Alto Manhattan.

Hoy, cuando muchos necesitan tranquilidad, estabilidad y protección, enfrentan precisamente el momento más vulnerable de sus vidas.

Ellos ayudaron a construir Washington Heights. Washington Heights no puede abandonarlos ahora.

José Zabala pide a todos los líderes electos que se unan

Zabala hace un llamado a todos los líderes electos de la ciudad y del estado de Nueva York, independientemente de partidos políticos, para convertir la protección de los envejecientes en una causa común.

También invita a iglesias, pastores, sacerdotes, organizaciones comunitarias, centros de envejecientes, comerciantes, empresarios, médicos, instituciones de salud, propietarios responsables, jóvenes y familias.

La cadena de oración, aclara Zabala, no pretende sustituir las políticas públicas ni los programas sociales: debe acompañarlos con acción comunitaria.

“Vamos a orar, pero también vamos a ayudar. Vamos a llamar a nuestros envejecientes, visitarlos, preguntarles si comieron, si tienen sus medicamentos, si necesitan acompañamiento para una cita médica, si tienen problemas con su vivienda o simplemente si necesitan alguien con quien conversar.”

Fuentes consultadas: NYC Department for the Aging, Profile of Older New Yorkers; NYU Furman Center, perfil de Washington Heights/Inwood; Community Board 12 Manhattan y datos demográficos y de vivienda recopilados para Washington Heights/Inwood.

Vistas: 1

Suscríbete para que recibas a tu Email las Noticias de Hoy calienticas...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis − seis =

MÁS NOTICIAS