Lionel Messi tiene la oportunidad de escribir una nueva página en la historia del fútbol este lunes 23 de junio de 2026, cuando Argentina se enfrente a Austria en el Mundial de EE.UU.. El capitán de la Albiceleste, que cumplirá 39 años al día siguiente, busca superar a Miroslav Klose como máximo goleador histórico de la Copa del Mundo (actualmente ambos tienen 16 goles) y, al mismo tiempo, asegurar la clasificación de su equipo a los dieciseisavos de final.
En el debut del Grupo J, Messi anotó un hat-trick en la victoria 3-0 sobre Argelia, su primero en seis Mundiales. Una victoria ante Austria no solo clasificaría a Argentina, sino que también convertiría a Messi en el jugador con más triunfos en la historia del torneo (actualmente comparte el récord con Klose, con 17 victorias).
Este partido tiene un valor emocional adicional para Messi, quien está preocupado por la salud de su padre, Jorge. Un triunfo y un nuevo récord serían un alivio en un momento difícil para el astro argentino, que sigue siendo la figura clave de su selección.
Argentina, actual campeona del mundo, también podría terminar primera de grupo si Argelia vence a Jordania. Esta posición sería estratégica para evitar un cruce temprano con España, una de las favoritas del torneo.
El rival, Austria, es un equipo físico y competitivo, como lo describió Pablo Aimar, asistente de Lionel Scaloni: «Austria es un equipo durísimo, como la mayoría en este Mundial. Tiene una propuesta diferente a la de Argelia, con jugadores más físicos, pero será igual de exigente». Dirigidos por Ralf Rangnick, los austriacos vencieron 3-1 a Jordania en su debut, su primer triunfo en un Mundial desde 1990, y buscan avanzar a la siguiente fase por primera vez desde 1982.
Argentina no contará con Gonzalo Montiel por una lesión muscular, por lo que Nahuel Molina será su reemplazo en el once inicial, en lo que sería la única modificación respecto al partido anterior.
















