sábado 8 de agosto de 2026 14:19 pm
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Mamdani le quitó poder a la comunidad dominicana en Washington

No se trató simplemente de derrotar a Adriano Espaillat. El Distrito 13 perdió antigüedad, relaciones y una posición de influencia que tomó años construir. Ahora el alcalde debe explicar qué recibió nuestra comunidad a cambio.

Por Jaime Vargas
La Voz de los Envejecientes

Zohran Mamdani ganó una batalla política.

Pero la pregunta que los residentes del Distrito 13 —y particularmente la comunidad dominicana— deberían hacerse es mucho más importante:

¿Qué perdimos nosotros para que Mamdani pudiera ganarla?

La derrota de Adriano Espaillat no significó simplemente cambiar un congresista por otro.

Significó sustituir a un legislador veterano que había acumulado años de experiencia y relaciones en Washington, que había alcanzado la presidencia del Congressional Hispanic Caucus y que ocupaba una posición importante dentro del poderoso Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes.

Ese poder no se hereda.

No se transfiere automáticamente al próximo representante.

Se construye durante años.

Y se perdió.

Mamdani tenía derecho. Pero también tiene responsabilidad.

Aclaremos algo fundamental: el alcalde Mamdani no removió legalmente a Adriano Espaillat del Congreso.

Los votantes decidieron.

Eso es democracia y debe respetarse.

Pero sería igualmente absurdo ignorar la enorme influencia política que representa el respaldo de un alcalde de Nueva York.

Mamdani decidió intervenir políticamente en esta contienda y respaldar a Darializa Avila Chevalier, quien terminó derrotando al congresista.

Tenía derecho a hacerlo.

Pero ahora debe asumir la responsabilidad política de haber contribuido a ese resultado.

Porque Mamdani no es solamente dirigente de un movimiento político.

Es alcalde de todos los neoyorquinos.

También es alcalde de Washington Heights, Inwood y Hamilton Heights.

También es alcalde de la comunidad dominicana.

Y un alcalde debe preocuparse no solamente por aumentar el número de candidatos que comparten su filosofía política.

Debe preocuparse por cuánto poder tiene Nueva York en Washington.

¿Quién reemplaza ese poder?

Aquí está la pregunta que nadie debería tener miedo de formular:

¿Quién reemplaza ahora el poder institucional que perdió el Distrito 13?

Darializa ganó legítimamente.

Le corresponde ahora demostrar que puede representar eficazmente a esta comunidad.

Pero no podemos pretender que una nueva congresista entra al Capitolio con la misma antigüedad, relaciones y posición institucional de un legislador que llevaba años construyéndolas.

Eso no funciona así.

En Washington, la antigüedad importa.

Las relaciones importan.

Los comités importan.

La capacidad de negociar importa.

Y cuando llega el momento de pelear por el presupuesto federal, todo eso puede convertirse en recursos para nuestras comunidades.

Espaillat ya había demostrado capacidad para conseguir fondos mediante el proceso de apropiaciones para proyectos del Distrito 13.

Eso no era teoría.

Eran dólares.

Los dominicanos tardamos décadas en conseguir esa silla

Esta parte de la historia me preocupa profundamente.

Los dominicanos de Nueva York sabemos cuánto costó alcanzar representación política.

Durante décadas llenamos las calles de Washington Heights y trabajamos, pagamos impuestos, levantamos negocios, criamos nuestras familias y ayudamos a construir esta ciudad.

Pero durante mucho tiempo nuestra presencia política no correspondía con nuestra presencia en las calles.

Tuvimos que luchar por cada espacio.

Finalmente llegamos a Albany.

Después llegamos al Congreso.

Y con el tiempo, un congresista dominicano llegó a presidir el Congressional Hispanic Caucus y alcanzó una posición de influencia dentro del proceso de apropiaciones.

Nos tomó décadas llegar a esa mesa.

Por eso resulta difícil entender que desde la propia ciudad de Nueva York se utilizara capital político para ayudar a desplazar esa experiencia sin que alguien explique claramente cuál era el beneficio estratégico para el distrito.

Alcalde Mamdani: díganos qué ganó nuestra comunidad

No basta decir que ganó una nueva generación.

No basta decir que ganó un movimiento.

No basta celebrar que un candidato respaldado por el alcalde derrotó a un congresista establecido.

Eso puede representar una victoria ideológica.

Pero gobernar requiere algo más que ideología.

Por eso le hago públicamente una pregunta al alcalde:

Señor Mamdani, ¿qué ganó Washington Heights con esta decisión?

¿Qué ganó Inwood?

¿Qué ganó Hamilton Heights?

¿Qué ganó Harlem?

¿Qué ganó el Bronx?

¿Qué ganó la comunidad dominicana?

Si dentro de los próximos años llegan más recursos federales, más viviendas, más inversiones en hospitales, más fondos para nuestras escuelas, más programas para envejecientes y más ayuda para pequeños negocios, seré el primero en reconocerlo.

Pero debemos medirlo.

Contemos los dólares

Dentro de dos años no quiero discutir esta elección utilizando emociones.

Quiero utilizar números.

Contemos los dólares.

Comparemos cuánto dinero federal recibió el Distrito 13 antes y después.

Contemos los proyectos.

Contemos las inversiones.

Contemos las organizaciones comunitarias beneficiadas.

Contemos cuánto llegó para vivienda, educación, infraestructura, salud y nuestros envejecientes.

Entonces podremos responder una pregunta histórica:

¿Mamdani fortaleció al Distrito 13 o fortaleció su movimiento político a costa del poder que nuestra comunidad había acumulado en Washington?

Yo espero que la nueva representante tenga éxito.

Debe tenerlo.

Porque una vez terminadas las elecciones, el bienestar del Distrito 13 está por encima de cualquier candidato.

Pero apoyar su éxito no significa permanecer en silencio sobre lo que acabamos de perder.

La política no puede consistir solamente en derrotar a quien tiene poder.

También hay que saber cómo reemplazar ese poder.

Porque para una comunidad inmigrante alcanzar influencia en Washington puede tomar una generación.

Perderla puede tomar una sola elección.

Los dominicanos tardamos décadas en conseguir una silla en la mesa donde se toman las decisiones en Washington.

Mamdani ayudó a cambiar quién ocupa esa silla.

Ahora tiene la responsabilidad política de demostrar que el Distrito 13 no perdió su voz junto con ella.

Jaime Vargas
La Voz de los Envejecientes
Nueva York

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