El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, anunció este lunes que las negociaciones con Irán han avanzado, pero que aún no se ha logrado un acuerdo para poner fin al conflicto. Tras una ronda de diálogos en Islamabad, Vance explicó en una entrevista con Fox News que se han aclarado las posiciones clave de ambas partes, aunque la decisión final recae ahora en las autoridades iraníes.
«Hemos dejado muy claro bajo qué condiciones Estados Unidos podría hacer ciertas concesiones», dijo Vance, quien destacó que una de las principales exigencias es que el uranio enriquecido salga del territorio iraní y pase a control de EE.UU., un punto crítico para cualquier acuerdo nuclear. Sin embargo, las conversaciones se detuvieron porque el equipo negociador iraní no tenía la autoridad para cerrar un acuerdo sin la aprobación de sus superiores, incluido el líder supremo.
«Decidimos que regresaran a Teherán y nosotros volvimos a Washington», indicó Vance, quien subrayó que «la pelota está en su tejado». Ahora, el futuro de las negociaciones depende de la respuesta de Irán: «Creo que los iraníes van a determinar lo que pase a continuación», añadió.
Este estancamiento refleja los desafíos de las negociaciones en un escenario geopolítico tenso, donde las decisiones clave requieren no solo voluntad política, sino también el respaldo de las máximas autoridades en ambos países.
















