El mundo del cine está de luto tras la muerte del actor Sam Neill, quien falleció a los 78 años debido a una neumonía, según confirmó su agente, Philip Grenz, para aclarar las «inexactitudes y falsedades» que circularon sobre la causa de su deceso. La noticia fue anunciada inicialmente por su familia a través de su perfil de Instagram, donde describieron su muerte como «repentina e inesperada», a pesar de que Neill había superado con éxito un tratamiento contra el cáncer tiempo atrás.
Neill, icono del cine con una carrera de más de cinco décadas y 150 producciones, será recordado por su interpretación del Dr. Alan Grant en Jurassic Park (1993), un papel que lo consagró como una leyenda del cine de aventuras. Sin embargo, su talento trascendió géneros, destacando también en películas como The Piano (El piano, 1993), Dead Calm (Calma total, 1989) y Peaky Blinders, donde su presencia en pantalla dejó una huella imborrable. Su muerte ha desencadenado una oleada de tributos por parte de colegas como Steven Spielberg, Laura Dern, Nicole Kidman y Jeff Goldblum, quienes rindieron homenaje a su trayectoria y carisma.
Sam Neill era conocido por su humildad y reservado carácter. Según su agente, la familia organizará una ceremonia privada en su granja de Nueva Zelanda, su lugar favorito, en una fecha aún por determinar. «Dado que Sam era un hombre extremadamente reservado que detestaba el alboroto, su familia le rendirá homenaje con una ceremonia privada», explicó Grenz, quien también agradeció a los cercanos al actor por respetar su privacidad durante este momento difícil.
A pesar de su discreción, Neill siguió activo hasta el final de su vida. Durante el último año, rodó cuatro proyectos que se estrenarán en los próximos meses, entre ellos Godzilla x Kong: Supernova y The Last Resort, una comedia romántica junto a Daisy Ridley. Su pasión por el cine y su compromiso con el arte quedaron en evidencia hasta sus últimos días.
En lugar de flores, su familia pide que se realicen donaciones a dos causas que le importaban profundamente: la Fundación Hospital Dunstan y la Fundación Snowdome, organizaciones que trabajan en áreas de salud y apoyo a la comunidad.
















