miércoles 7 de octubre de 2026 10:54 am
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El pollo manda en la mesa dominicana: sabor, precio y proteína

¿Por qué el pollo aparece tanto en el almuerzo de los dominicanos? Su versatilidad y disponibilidad ayudan a explicarlo, pero también importa cuánto cuesta la libra.

Por José Zabala, creador de contenido

Nueva York.– Si preguntamos cuál es la carne que más se consume en República Dominicana, la respuesta es el pollo. De acuerdo con cifras del Chicken Meat Report 2026, citadas por el periódico elDinero, el consumo llegó a 53.8 kilogramos por persona durante 2025. Es un promedio estadístico nacional: no significa que cada persona haya comido exactamente esa cantidad. El reporte también indica que la producción local alcanzó 529,174 toneladas ese año.

El costo de la libra también ayuda a explicar por qué el pollo es la reina de la mesa dominicana. Para muchas familias, comprar pollo por libra permite calcular mejor el gasto y llevar a casa una proteína que rinde para distintas comidas. El precio cambia según el lugar, la temporada y el tipo de establecimiento: elDinero citó un promedio de RD$80 por libra en el canal moderno de venta al detalle, según cifras manejadas por el sector avícola a septiembre de 2026. No es un precio único para todo el país, pero muestra por qué el costo y la disponibilidad cuentan al momento de elegir qué llevar a la cocina.

El pollo se prepara guisado, frito, asado, al horno o en sopas. Acompaña el arroz, las habichuelas y los víveres, y puede ser protagonista tanto de un almuerzo cotidiano como de una comida familiar. Su presencia también impulsa una cadena de productores, procesadores, distribuidores y comercios.

Una mesa con muchas carnes

Después del pollo, el dominicano disfruta de otras carnes con sabores y ocasiones propias. El cerdo ocupa un lugar especial en las celebraciones, sobre todo en Navidad, con el puerco asado, la pierna horneada, las chuletas y los chicharrones. La res aparece en platos como la carne guisada, el bistec y el sancocho. El chivo, muy presente en distintas tradiciones regionales, suele servirse guisado y bien sazonado.

También están el pavo, frecuente en cenas festivas; el pato, menos común en la comida diaria; y el pescado, muy apreciado en las zonas costeras y en muchos hogares. La gallina suele distinguirse del pollo joven en la cocina y es popular para caldos y sopas por su sabor y textura. La pata, por lo general de cerdo, es un corte usado en guisos y sopas; no es otra especie de carne.

¿Qué proteína aportan?

Pollo, cerdo, res, chivo, pavo, pato y pescado aportan proteína, que el cuerpo utiliza para mantener y reparar sus tejidos. También pueden aportar hierro, zinc y vitaminas del grupo B, aunque el contenido cambia según el corte y la preparación.

Para la salud no solo cuenta qué animal se come: también importan el corte, la porción, la frecuencia y la forma de cocinarlo. Una pieza magra de pollo sin piel, pavo o pescado puede tener menos grasa saturada que un corte graso o una preparación frita. En el cerdo y la res, escoger cortes magros y retirar la grasa visible ayuda a moderar la cantidad de grasa. La American Heart Association recomienda preferir carnes magras, aves sin piel y carnes sin procesar, y alternarlas con pescado, habichuelas, lentejas y otras proteínas vegetales.

El pato puede resultar más grasoso, especialmente si se come con la piel. Las patas de cerdo, por su parte, suelen prepararse con piel y tejido conectivo, por lo que tampoco son necesariamente una opción ligera. En todos los casos, hornear, asar o guisar con poca grasa añadida puede ser una alternativa a freír con frecuencia.

Lo que conviene cuidar

La Organización Mundial de la Salud clasifica como carne roja la de mamíferos, incluyendo res, cerdo y chivo. La OMS indica que un consumo elevado de carne roja se asocia con mayor riesgo de algunos problemas de salud. También señala que la carne procesada —como salami, salchichas, jamón y tocino— tiene evidencia suficiente de relación con el cáncer colorrectal. Esto se refiere al riesgo asociado con los patrones de consumo; no significa que una comida aislada cause la enfermedad.

También conviene vigilar la grasa saturada. Consumirla en exceso puede elevar el colesterol LDL, conocido como “malo”, y aumentar el riesgo cardiovascular. La piel de las aves y algunos cortes grasos contienen más grasa saturada; por eso, variar las proteínas y moderar los embutidos y las frituras puede ayudar a cuidar el corazón.

La carne es parte del plato, no todo el plato

La gastronomía dominicana no depende solo de la carne. Su carácter también viene de combinarla con arroz, habichuelas, plátano, yuca, yautía, auyama, verduras y sazones criollos. Esa mezcla convierte un ingrediente cotidiano en platos que reúnen a la familia y forman parte de la identidad culinaria del país.

El pollo es el rey por su consumo, su disponibilidad y la facilidad de adaptarlo a distintas recetas. El precio de la libra también pesa en esa preferencia, aunque cambia de un lugar a otro. Y junto al pollo, el cerdo, la res, el chivo, la gallina, el pavo, el pato, las patas de cerdo y el pescado mantienen su espacio en una cocina dominicana llena de variedad y tradición.

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