En la liturgia de este sábado, la Palabra de Dios nos invita a reflexionar sobre la generosidad auténtica a través del Evangelio de San Marcos (12, 38-44). Jesús, mientras enseñaba a la multitud, observó cómo la gente depositaba sus ofrendas en las alcancías del templo. Mientras muchos ricos daban de lo que les sobraba, una viuda pobre se acercó y echó dos moneditas de muy poco valor.
Jesús, llamando a sus discípulos, les dijo: «Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero esta, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir». Esta enseñanza nos recuerda que Dios no mira la cantidad, sino el corazón con el que damos.
En la primera lectura, San Pablo exhorta a Timoteo a anunciar la Palabra de Dios con paciencia y sabiduría, incluso en tiempos difíciles: «Insiste a tiempo y a destiempo; convence, reprende y exhorta con toda paciencia» (2 Timoteo 4, 1-8). El salmo 70 refuerza este mensaje con un canto de confianza en el Señor: «Mi boca, Señor, anunciará siempre tu salvación».
#PalabraDeDios #EvangelioDelDía #Generosidad #FeCristiana #ReflexiónEspiritual #SábadoDeLectura
















