El hábito de beber refrescos, jugos y otras bebidas utilizando calimete puede favorecer la entrada de aire al aparato digestivo y, cuando el movimiento de los labios se repite constantemente durante años, también puede contribuir a la aparición de líneas alrededor de la boca. Sin embargo, no existe base médica para afirmar que deforme el rostro.
Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Para millones de personas beber una soda, un jugo o cualquier otra bebida con un calimete es algo completamente normal. Pero ese pequeño utensilio —conocido también como sorbete, pajilla, pitillo, popote o cañita, dependiendo del país— ha despertado una interesante pregunta: ¿su uso frecuente puede producir gases y hasta contribuir a la aparición de arrugas alrededor de la boca?
La respuesta médica requiere algunas precisiones. El calimete no es peligroso ni necesariamente provocará estos problemas, pero existen mecanismos que explican por qué su uso puede contribuir a determinadas molestias en algunas personas.
El calimete y los gases
Cuando una persona bebe utilizando un calimete puede tragar aire junto con el líquido. Si entra demasiado aire al aparato digestivo puede producirse lo que médicamente se conoce como aerofagia.
Cleveland Clinic explica que la aerofagia puede provocar eructos frecuentes, gases, flatulencias, sensación de abdomen lleno e hinchazón. Entre los comportamientos que pueden favorecer que una persona trague aire adicional incluye precisamente beber mediante pajillas.
Mayo Clinic también señala que beber con pajilla puede aumentar la cantidad de aire tragado.
Esto no significa que toda persona que utilice un calimete tendrá gases. Pero alguien que constantemente presenta hinchazón, eructos o exceso de gases podría probar beber directamente del vaso y observar si existe alguna diferencia.
¿Puede producir arrugas alrededor de la boca?
Aquí aparece otro efecto menos conocido.
Para succionar mediante un calimete tenemos que fruncir y contraer los labios repetidamente. Cuando ese movimiento se realiza constantemente durante mucho tiempo puede contribuir a que determinadas líneas alrededor de la boca se hagan más visibles.
Cleveland Clinic explica que las llamadas líneas periorales o líneas de los labios pueden aparecer por diferentes factores y señala que los movimientos repetitivos de los labios —incluyendo beber con pajilla— pueden contribuir a su desarrollo.
Sin embargo, es importante evitar exageraciones.
No existe evidencia médica sólida para afirmar que beber con calimete “deforma la cara”.
Lo científicamente más correcto es decir que el movimiento repetitivo de fruncir los labios puede contribuir con el tiempo a la aparición o acentuación de líneas finas alrededor de la boca, especialmente cuando se combina con otros factores mucho más importantes como el envejecimiento natural, la pérdida de colágeno, la genética, el tabaquismo y la exposición al sol.
Por tanto, utilizar ocasionalmente un calimete no significa que una persona vaya a desarrollar arrugas prematuramente.
¿Entonces hay que dejar de utilizarlo?
No necesariamente.
El mensaje de los especialistas no debe interpretarse como una alarma contra los calimetes. Para la mayoría de las personas su uso ocasional forma parte simplemente de la manera de consumir determinadas bebidas.
Pero si una persona utiliza pajillas constantemente y además presenta gases, hinchazón o eructos frecuentes, podría intentar reducir su utilización y beber directamente del vaso.
De la misma manera, quien esté preocupado por las líneas alrededor de los labios debe recordar que el envejecimiento facial depende de múltiples factores y que evitar el calimete por sí solo no impedirá la aparición de arrugas.
No todo gas proviene del calimete
También es importante recordar que existen muchas otras causas de gases.
Las bebidas carbonatadas, determinados alimentos, comer demasiado rápido, intolerancias alimentarias, estreñimiento y diferentes trastornos gastrointestinales pueden provocar síntomas similares.
Por ejemplo, si una persona toma una bebida preparada con leche y presenta intolerancia a la lactosa, los gases podrían estar relacionados principalmente con la leche y no con el calimete.
Por eso no resulta correcto atribuir automáticamente cualquier molestia digestiva a la pajilla.
Un pequeño hábito que vale la pena observar
La conclusión es sencilla: beber con calimete puede favorecer que algunas personas traguen más aire y, por tanto, contribuir a gases e hinchazón. El movimiento repetitivo de los labios también puede participar con el tiempo en la formación de líneas alrededor de la boca. Pero no hay evidencia para afirmar que utilizar un calimete deforme el rostro.
Si alguien experimenta constantemente gases, distensión abdominal, dolor o eructos excesivos, reducir el uso del calimete puede ser una pequeña modificación que vale la pena probar.
Y si las molestias digestivas son frecuentes, intensas o persistentes, lo recomendable es consultar con un profesional de la salud para determinar su verdadera causa.
A veces no solamente importa lo que bebemos. También puede importar la manera en que lo bebemos.
Las fuentes médicas principales para este artículo son Cleveland Clinic — Aerophagia, que identifica explícitamente las pajillas como posible causa de ingestión excesiva de aire; Mayo Clinic — Gas and gas pains; y Johns Hopkins Medicine — How to Get Rid of Gas Pain, con la explicación de la gastroenteróloga Hazel Marie Galon Veloso.
















