Lecturas del Jueves Verde / Blanco. MR pp. 794 y 898 [824 y 937] / Lecc. II p. 804
Antífona de Entrada (Cfr. Lc 12, 42)
«El siervo fiel y prudente fue constituido como padre de su familia, para repartirles a su tiempo el alimento.»
Oración Colecta: Dios nuestro, que para defender la fe de tu Iglesia llenaste a san Roberto Belarmino de admirable sabiduría y fortaleza, por su intercesión, concédenos el gozo de profesar íntegramente esa misma fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.
Lectura del día: «¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?»
Hoy la Iglesia nos invita a reflexionar sobre la misericordia infinita de Dios, quien, a través de su Hijo, Jesucristo, no solo nos ofrece el perdón de los pecados, sino que también nos alimenta con su gracia y verdad. En un mundo donde el pecado y la división parecen dominar, esta pregunta resuena con fuerza: «¿Quién es este que hasta los pecados perdona?» (Mc 2, 7). La respuesta es clara: Es Jesús, el Hijo de Dios, que con su amor redentor nos libera y nos devuelve la dignidad de hijos de Dios.
Antífona de la Comunión (Cfr. Mc 16, 17-18)
«Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído, dice el Señor: arrojarán demonios, impondrán las manos a los enfermos, y éstos quedarán sanos.»
Oración sobre las Ofrendas:
Recibe, Señor, las ofrendas de tu pueblo, que te presentamos en la festividad de san Roberto Belarmino, y concédenos, como esperamos, obtener por ellas el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Oración después de la Comunión:
Señor Dios nuestro, alimentados con el Cuerpo y la Sangre preciosos de tu Hijo, te pedimos que cuanto hemos celebrado con fervor, lo recibamos como prenda de segura redención. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Reflexión final: Hoy, al recibir la Eucaristía, recordemos que Cristo no solo perdona nuestros pecados, sino que nos fortalece para ser testigos de su amor y misericordia en el mundo. Que esta celebración nos renueve en la fe y en el compromiso de vivir como siervos fieles y prudentes, compartiendo el amor de Dios con quienes nos rodean.
















