Si buscas una receta fresca, ligera y llena de sabor para combatir el calor del verano, la sopa fría de pepino y manzana es una excelente opción. Este plato no solo es delicioso, sino que también es saludable, fácil de preparar y perfecto para incluir más frutas y verduras en tu dieta. La combinación de pepino y manzana verde aporta un toque refrescante y ligeramente ácido, mientras que el yogur le da una textura cremosa y suave que hace que cada cucharada sea un placer.
Esta sopa es ideal como entrante en una comida especial o como plato principal en un día caluroso. Además, su preparación es rápida y sencilla, con un coste bajo y sin necesidad de cocción.
Ingredientes (para 2 personas):
- 1 pepino
- 1 manzana
- 1 diente de ajo (opcional)
- Jugo de 1 limón
- 1 yogur griego o natural sin azúcar
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Preparación:
- Lava bien la manzana, pélala, retira el corazón y córtala en trozos pequeños. Reserva unos cubitos para decorar al final.
- Lava el pepino, pélalo si lo prefieres (aunque la piel aporta nutrientes y color) y córtalo en trozos. Reserva unas rodajas delgadas para decorar.
- Si decides usar ajo, pélalo y córtalo finamente. Usa solo una pequeña cantidad para que no domine los sabores frescos de la sopa.
- En una licuadora o procesador de alimentos, agrega el pepino, la manzana, el yogur natural, el jugo de limón y el aceite de oliva. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Prueba y ajusta la sal y pimienta al gusto. Si la sopa queda muy espesa, puedes agregar un poco de caldo o agua fría para lograr la consistencia deseada.
- Refrigera la sopa en la nevera por al menos 1 hora antes de servir. Este paso es clave para que los sabores se integren y la textura sea más refrescante.
- Sirve bien fría y decora con hojas de menta, eneldo, un chorrito de aceite de oliva y las rodajas de pepino y cubos de manzana para darle un toque fresco y colorido.
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