El 20 de junio de 2026, Japón y Estados Unidos iniciaron el ejercicio militar conjunto «Resolute Dragon», un entrenamiento que se enfoca en capacidades de defensa de islas y que se desarrollará hasta el 30 de junio en la región de Kyushu y la prefectura de Okinawa. Según el medio Nikkei, este ejercicio incluye el despliegue por primera vez de aeronaves de transporte V-22 Osprey desde Camp Saga, con el objetivo de practicar el traslado de heridos desde la isla de Miyako hasta la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de EE.UU. en Futenma, en la isla principal de Okinawa.
En la ceremonia de apertura celebrada en Camp Kengun, en la prefectura de Kumamoto, el teniente general Seiji Toriumi, comandante del Ejército Occidental de Japón, subrayó la relevancia de estos ejercicios para la región: «Demostrar capacidades de defensa es muy importante para la paz y la estabilidad en la región del Indo-Pacífico». Este ejercicio refleja el esfuerzo conjunto de ambos países para fortalecer su preparación militar y responder a los desafíos de seguridad en una zona estratégica como el Indo-Pacífico.
El ejercicio «Resolute Dragon» es un ejemplo más de la cooperación militar entre Japón y EE.UU., que buscan mejorar su capacidad de respuesta ante posibles amenazas y garantizar la estabilidad regional.
















